MARTA VILLAR | OLEIROS
Las fuertes rachas de viento y lluvia dejaron un rastro de apagones, caídas de árboles, antenas, tejas y carteles de obras por todos los concellos de la comarca. Oleiros sin embargo fue el más afectado y el que registró mayores daños materiales: voló el tejado de la piscina municipal de Perillo.
Protección Civil recibió el aviso poco después del mediodía y comprobó que la cubierta se había levantado y varios fragmentos se habían desprendido y caído en el interior, en el agua del vaso, aunque afortunadamente en ese momento no había actividad en la instalación y no hubo heridos.
La cubierta de la piscina es metálica con tablones de madera en su parte interior, y éstos se desprendieron y cayeron tanto dentro la piscina como alrededor del edificio. Protección Civil y la Policía Local vallaron todos los accesos y después retiraron las planchas sueltas de la cubierta que amontonaron en el suelo. El Concello suspendió las actividades en todas las piscinas municipales y en los pabellones deportivos, además de cerrar parques con arbolado como el José Martí de Santa Cristina.
Los efectivos de Protección Civil de Oleiros junto con los bomberos de Arteixo estaban, minutos antes de que volase el tejado de la piscina, a escasos metros de distancia, en la rúa Areal, justo detrás del supermercado Día, donde los vecinos del inmueble habían alertado de que la antena comunitaria estaba a punto de venirse abajo. Tras acordonar la zona dos efectivos subieron al tejado del edificio y cortaron por la mitad la antena, que llevaba acopladas también unas parabólicas, y luego bajaron los dos tramos, uno por uno, mediante una cuerda, a modo de tirolina.
El agua también causó daños en Oleiros con inundaciones en varias zonas: en un vial del polígono de Iñás, que tuvo que ser cortado; en el viaducto de la N-VI en Iñás también; en dos puntos de Maianca; en Os Vilares; y en A Fraga, en A Cova, a causa de un corrimiento de tierras por las obras de la Vía Ártabra. La propia empresa adjudicataria se ha hecho cargo de la limpieza del lodo que invadió un camino vecinal.
Estos grupos de emergencia también retiraron cinco árboles de la calzada. El vendaval en Oleiros obligó a modificar incluso una inauguración, la del paseo marítimo de Mera. La carpa instalada en el paseo era inservible ante la intensidad del viento y el descubrimiento de la placa en un monolito de piedra tuvo que anularse mientras los altos cargos e invitados se refugiaron en un bar donde finalizaron el acto con pastas artesanas y oporto.
Los bomberos de Arteixo acudieron sobre las nueve de la noche a Carral, a la calle Paraíso, ya que tras un fuerte chaparrón se inundó el vial y el agua entró en el supermercado Aliprox. Los propios empleados habían comenzado también con las labores de achique. El agua después también afectó a una vivienda de la calle.
Protección Civil de Cambre realizó una decena de intervenciones a causa del temporal, seis de ellas para retirar de la calzada árboles que impedían la circulación. Esta agrupación también retiró un cartel de obras del Plan E del Gobierno central en la escuela infantil de la urbanización de A Barcala, además de otro en un edificio en construcción de la calle Curros Enríquez en O Temple. Culleredo, Abegondo, Sada, Bergondo y Arteixo también contabilizaron numerosas intervenciones de Protección Civil hasta última hora de la noche, sobre todo por árboles e inundaciones.
La comarca de A Costa da Morte registró fundamentalmente cortes del suministro eléctrico, una constante en esta zona cada vez que hay fuertes vientos, así como numerosas caídas de árboles, vallas, carteles y contenedores.
En Camariñas un yate de bandera belga fondeado en la ría se fue a la deriva al soltarse las amarras y encalló en la playa. En Carballo se produjo un apagón en todo el municipio que apenas duró unos segundos pero que en parroquias como Sofán se prolongó durante todo el día. En este municipio también se registró la caída de una cornisa en A Lagoa, una ventana en la calle Perú, así como numerosas vallas publicitarias, carteles y árboles.