PABLO LÓPEZ | CAMBRE
El dinero de las arcas municipales con el que se pagaron las invitaciones de Venancio Salcines en bares y restaurantes procedía de los impuestos de los vecinos, pero los residentes de las parroquias cambresas califican lo hechos como "algo anecdótico" y defienden la "honradez" y la "modestia" del ex edil, un personaje al que todos parecen tener algo que agradecer. Salcines ha renunciado esta semana a su acta de concejal después de devolver al Concello 2.000 euros que le había pasado como gastos.
"Luchó mucho por el local social de mi parroquia y siempre se portó como un caballero. Hay cosas más importantes que los recibos. Yo tomé una caña con él, aunque no recuerdo si pagó o no", explicó Manuel Martínez, de la asociación de vecinos de San Lorenzo.
Los residentes están sumamente apenados por la marcha de Salcines, un concejal atípico que, según el testimonio de los residentes, no tenía inconveniente en debatir con los residentes en sus propias casas o en mancharse de grasa en las churrascadas organizadas en las diferentes fiestas parroquiales.
"Es conocedor de su territorio y de sus ciudadanos. Creo que es el mejor preparado y el que tiene más clase", explica un residente de Bribes, que afirma que Salcines estaba preocupado por el estado de las arcas municipales y que llegó a impulsar la rebaja de los presupuestos para gastos de representación.
Los residentes cambreses no sólo no están enfadados de que el dinero que pagan al Concello se dedique a pagos como el de un cucurucho de helado o una noche de hotel en Londres, sino que dicen estar dispuestos a invitar al ex concejal "a todas las cañas que quiera".
"Siempre decía que había que hacer cosas para el pueblo. Siento mucho todo lo que pasó y, sobre todo, que deje de ser concejal", manifestó un vecino de Lema, que recordó que el ex edil había ayudado a su asociación con la reforma del local social. "Me gustaría invitarlo a todas esas cañas, porque hizo mucho bien y se las merece", añadió José Chas, tesorero de la asociación vecinal de Bribes.
La admiración de los residentes que se reunieron ayer en el local vecinal de Bribes para defender a Salcines llega hasta el punto de que algunos propongan al ex edil como futuro alcalde de Cambre. "Es sencillo, honrado y jamás alardeó de sus logros. Si por mí fuera, lo ponía de alcalde", explicó Alejandro Bascoy, de la asociación juvenil de Bribes, que menciona el interés mostrado por Salcines a la hora de organizar fiestas.
Los vecinos reiteraron que el cobro de recibos de bares y restaurantes a través del Concello, aunque éticamente discutible, no constituye un hecho delictivo; algo que quisieron dejar claro "a todos los que trataron a Venancio como si fuera un criminal".
"Puede debatirse si es moral o no, pero lo que está claro es que no hay nada ilegal", manifestó un residente de Brexo Lema.
Los representantes de las asociaciones vecinales de las parroquias, aunque conscientes de que la decisión de Venancio Salcines "no tiene marcha atrás", estarían encantados de que el ex concejal meditara su decisión y se mantuviera al frente del departamento de Hacienda del Ayuntamiento de Cambre.