M. VILLAR | OLEIROS
El regidor de Oleiros explicó ayer que las tablas que recubrían por dentro la tela asfáltica de la cubierta de la piscina municipal de Perillo "estaban podridas", lo que pudo contribuir a que se desprendiese tan fácilmente con el temporal que azotó Galicia el pasado viernes.
"No puede volar un tejado que sólo tiene diez años", declaró Ángel García Seoane, quien recordó que esta instalación ya tuvo problemas al principio. Explicó que la obra fue sufragada por la Diputación, que resaltó que el diseño lo haría "un premio nacional" que sin embargo "de piscinas sabía poco".
El alcalde indicó que al poco tiempo de abrirse al público esta piscina ya tenía goteras y por eso él mismo denunció la situación. Agregó que debido al mal estado de la madera el viento logró levantar "una esquina" de la cubierta y después las siguientes ráfagas lograron desprenderla prácticamente por completo.
Este incidente causó caídas de material dentro del interior de la piscina aunque no causó ningún daño al personal ni a los usuarios, que fueron desalojados. Desde el pasado viernes por lo tanto la piscina está cerrada y vallada por seguridad. El Concello además ha instalado carteles en los que avisa de que permanecerá cerrada "hasta nuevo aviso". La inutilización de esta instalación ha obligado al Concello a desviar a los usuarios a otra piscina, en este caso a la ubicada en la capital de la parroquia de Oleiros.
Los abonados pueden desplazarse a esta piscina que ampliará su oferta de actividades. Las clases de natación y otras actividades acuáticas que desarrollaban los alumnos del colegio Valle Inclán de Perillo también se trasladan a la piscina de Oleiros. El Concello pondrá a disposición de los escolares y de los padres un servicio gratuito de autobús que saldrá del aparcamiento de la piscina de Perillo media hora antes del comienzo de la actividad.
Sin agua
Los alumnos del Valle Inclán sin embargo se quedarán sin piscina esta semana pues el traslado a la instalación del casco urbano oleirense se efectuará la próxima semana.
Éste no fue el único efecto del temporal en Oleiros. Los vecinos de la rúa da Nogueira en Santa Cruz se quedan sin suministro de agua en sus viviendas al romper una tubería pero los operarios municipales ya han reparado el avería. El alcalde anunció que se va a realizar un estudio para renovar toda la red de agua de este núcleo debido a que no está en buen estado tras la "especulación" urbanística que registró hace años.
El vendaval también causó la caída de unos cables de alta tensión en la vía de acceso al puerto de Lorbé. La Policía Local cortó la calle hasta que técnicos de Fenosa arreglaron la avería