MARTA VILLAR | OLEIROS
Los titulares de la empresa Musicoruña que gestiona la escuela de música de Oleiros no solicitaron permiso a la Xunta para compatibilizar su puesto como funcionarios en el conservatorio de A Coruña con su actividad privada. "Ni la tienen solicitada ni otorgada", confirmó ayer la Consellería de Facenda, que tiene las competencias en esta materia.
La Ley de Contratos del Sector Público prohibe a las empresas en cuyo capital participe personal de una Administración Pública, como es el caso de dos de los fundadores de Musicoruña, realizar contratos con una Administración Pública, como puede ser un Ayuntamiento.
Esta ley recuerda que una de las causas de nulidad de un contrato es si la empresa está "incursa en alguna de las prohibiciones para contratar". Esto significa que la adjudicación de la gestión de la escuela de música a la empresa Musicoruña podría ser nulo por estar sus administradores incursos en un caso de incompatibilidad.
El Concello de Oleiros no realizó declaraciones tras ser preguntado sobre si la empresa adjudicataria le había informado de este posible caso de incompatibilidad. El Ayuntamiento sin embargo, tras confirmar la Xunta que la empresa no había solicitado la compatibilidad de las dos actividades, puede revisar de oficio dicha adjudicación de la escuela de música e incluso solicitar una indemnización.
La legislación sobre contratos del sector público garantiza el derecho del Concello oleirense a exigir daños y perjuicios a la concesionaria, pues ésta cuando participó en el concurso estaba obligada a declarar que no estaba incursa en ninguna prohibición para contratar.
"La parte que resulte culpable deberá indemnizar a la contraria de los daños y perjuicios que haya sufrido", señala el artículo 35.1 de la ley de contratos. En este mismo artículo también se establece que si la declaración de nulidad de un contrato produce un "grave trastorno al servicio público", como podría ser el caso de la escuela de música de Oleiros, se admite la posibilidad de la empresa pueda seguir prestando dicho servicio hasta que se convoque un nuevo concurso.
El BNG presentó el pasado sábado en el Ayuntamiento los datos de Musicoruña que figuran en el registro mercantil para probar que dos de sus fundadores son funcionarios del conservatorio de música y por lo tanto podrían existir "incompatibilidades laborales".
Esta formación además solicitó al Concello que revisase el contrato con la entidad y lo rescindiese si comprobaba que existían irregularidades. El Bloque anunció también que en el próximo pleno solicitará la creación de una comisión de investigación sobre la gestión de la empresa.
La concesionaria se ha visto envuelta en polémica tras el reciente despido de varios empleados. El alcalde declaró que el Concello no puede meterse en "problemas internos" de la empresa, que es sólo una empresa contratada.