MARCOS OTERO | OLEIROS
El alcalde del municipio, Ángel García Seoane, apuntó ayer directamente hacia la Xunta como responsable de que un bloque de 18 viviendas de protección oficial en la urbanización de Mesón da Auga continúe sin adjudicar tiempo después de finalizadas las obras. García Seoane sostuvo que los pisos acumulan un año vacíos, sin que los haya habitado nadie y deteriorándose por los efectos del vandalismo.
Para desbloquear la situación, el alcalde aseguró que ha solicitado a la Xunta una reunión. Al Ayuntamiento, mantuvo Seoane en los micrófonos de la radio municipal, le corresponde la "última palabra" en la adjudicación de las viviendas, en virtud de un convenio suscrito entre el Gobierno local y la Administración autonómica. Dicho acuerdo, según recordó el edil, establece que el Ayuntamiento renunciaría al 10% de las viviendas de protección oficial construidas en la urbanización -un total de 18- a cambio de que éstas se adjudicaran a familias "muy necesitadas" del municipio.
Pero ahora el alcalde no oculta el temor a que los pisos sean entregados a otras familias, de manera que se incumpla el supuesto acuerdo firmado entre la Xunta y el Consistorio. "No voy a permitir que nos metan, como alguno quiere, a los que están echando de las zonas altas de A Coruña para hacer urbanizaciones nuevas", declaró García Seoane ayer.
La posibilidad de que las viviendas de Mesón da Auga sean adjudicadas a personas procedentes de municipios distintos a Oleiros quedó descartada por el alcalde, quien también garantizó con rotundidad que no se permitirá la creación de "guetos".
Problemas previos
La situación denunciada por el alcalde no es el primer conflicto surgido dentro de la urbanización de Mesón da Auga. A los problemas por la entrega inicial de los pisos a las primeras familias adjudicatarias se unió el año pasado la imposibilidad de algunos particulares que obtuvieron una de las viviendas de protección oficial de acceder a ellas. A pesar de haber logrado uno de los inmuebles, las dificultades de acceder a un crédito para financiar la compra frustró a algunas de estas personas.