A. PÉREZ / N. RODRÍGUEZ
La unión hace la fuerza. Al menos eso opina el fiscal superior de Galicia, Carlos Varela, que ha hecho un llamamiento a los concellos para que se asocien con el objetivo de obtener los fondos que les permitan recuperar su patrimonio histórico. Y es que la precariedad financiera de los ayuntamientos hace peligrar los elementos emblemáticos y piezas singulares que albergan en su territorio, buena parte de ellos en estado de total abandono.
Es el caso del casco viejo de Betanzos, pendiente de las ayudas autonómicas que le permitan recuperar su antiguo brillo. También el del monasterio San Cibrán de Bribes (en Cambre), el castillo de Fontán, en Sada, o la capilla Monte da Estrela, en Arteixo, que ha sufrido ya el ataque de los expoliadores.
No son los únicos. Vecinos e instituciones solicitan desde hace años la recuperación de los casi cien castros que alberga la comarca. También de antiguas piezas patrimoniales como fuentes, lavaderos y cruceiro como el Cabanas, que partió antes de que su restauración.
El Consorcio das Mariñas se ha propuesto ahora poner en valor estas piezas para promocionar el turismo en el área metropolitana.