M. CARMEN SUÁREZ | CABANA
"¡Por fin!". Estas fueron las primeras palabras del presidente de la Diputación, Salvador Fernández Moreda, en la visita al dolmen de Dombate. Después de veinte años, ayer se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia la licitación de las obras de recuperación y protección del monumento megalítico de Cabana de Bergantiños, considerado la catedral de los dólmenes.
El presidente expresó ayer su "doble satisfacción", en el plano institucional y en el personal, ya que fue él quien inició el proceso de rehabilitación en 1989 en su anterior etapa como responsable provincial. "Aunque digan que veinte años no es nada, veinte años es mucho tiempo", afirmó Fernández Moreda, quien además pidió disculpas a los miles de visitantes que durante este tiempo no pudieron contemplar el monumento. En los últimos años estuvo cubierto con una lona negra y no se pudo apreciar en todo su esplendor.
Las obras de recuperación del dolmen cuentan con un presupuesto de 1.960.000 euros. Está prevista la construcción de un edificio para protegerlo y otro para la recepción de visitantes que, además, será un museo sobre el megalitismo con un aula didáctica. Para cubrir el dolmen se creará una edificación de diseño funcional, con estructura de madera, pilares metálicos y cubrición de cobre, con una superficie de 900 metros cuadrados. El arquitecto coruñés Francisco Vidal es el responsable de este proyecto, encargado por la Diputación provincial.
Las dos edificaciones serán independientes. Alrededor del dolmen también se construirá una pasarela circular que permitirá "una visión cercana", según explicó Francisco Vidal. Uno de los principales objetivos del edificio será conseguir "que las condiciones climáticas en el monumento sean las idóneas, rebajando la elevada humedad existente en el interior de la cámara y así mantener un microclima adecuado en el recinto de la forma más natural posible", tal como destacó el arquitecto.
También se harán drenajes profundos y superficiales, así como la disposición de lamas de protección solar y mecanismos de regulación de la ventilación natural para proteger las pinturas del túmulo.
Las obras quedarán adjudicadas antes de finales de este año y comenzarán en la segunda quincena del mes de enero, según anunció ayer Fernández Moreda durante la presentación del proyecto. El plazo de ejecución de los trabajos es de diez meses, por lo que se espera que antes de finales de 2010 esté lista la recuperación y la protección de este monumento megalítico.
Las obras serán financiadas íntegramente por la Diputación. "Y estamos encantados de hacerlo", apostilló ayer Moreda, visiblemente satisfecho porque finalmente se harán realidad. Aunque también mostró su deseo de que no haya "más obstáculos" para que los trabajos puedan desarrollarse con total normalidad. Después de muchos años de demora entre las distintas administraciones, uno de los últimos impedimentos apareció en las diferencias de criterio entre Patrimonio de la Xunta y la Diputación, propietaria del monumento.
El organismo provincial también destinó otros 275.000 euros para los trabajos de excavación que se realizan en el entorno, realizados por el arqueólogo Manuel Lestón. A la presentación del proyecto también acudió el diputado José Manuel Pequeño, el alcalde de Cabana de Bergantiños, José Muiño, y miembros de la Corporación.