NURIA RODRÍGUEZ | BETANZOS
Veinte años no es nada, que dice la canción, pero cuarenta se convierten en casi medio siglo, que es la edad que tiene la Coral Polifónica de Betanzos. Es también el tiempo que lleva al frente de la entidad Manuel López Castro, su fundador y director.
Nacido en Valga (Pontevedra), Manuel llegó a Betanzos para ejercer de cura en julio de 1968 y creó la coral el 3 de marzo de 1969, el mismo año en que Salomé cantaba aquello de Vivo cantando a toda Europa. Quizás por ello, a aquel chico de 23 años que trajo consigo la música a la Ciudad de los Caballeros lo conocen todavía en la villa como Vivo cantando.
"Siempre me gustó la música, algún defecto hay que tener. A los ocho años entré en el coro de la Catedral de Santiago, la mejor del mundo, y asistí a varios cursos de música en Salamanca, Solesmes (Francia), a un congreso para directores de coros en Roma... Fui adquiriendo formación poco a poco", cuenta López Castro.
En este tiempo, los integrantes de la coral brigantina, alrededor de medio centenar, han ido cambiando y sólo quedan cuatro, incluido el director, que formasen parte de la formación inicial. Son los veteranos. Para entrar en el grupo no es preciso tener una formación específica ni pasar ningún examen, sólo amar la música. "Si hacemos pruebas no sirve ni el director", bromea López Castro.
Eso sí, tienen que comprometerse a acudir a los ensayos, dos por semana según las cuerdas -sopranos, contraaltos, tenores, barítonos y bajos- y uno general los viernes. Su repertorio es amplio y abarca desde polifonía gallega y español hasta música clásica sacra, profana, misas, habaneras, villancicos e incluso bandas sonoras.
En estos 40 años, la coral brigantina ha tenido muy buenos momentos, pero su director destaca dos. Uno de ellos fue la actuación en Roma, en 1993, ante el papa Juan Pablo II. "Cortó el discurso y nos presentó. Cantamos dos piezas gallegas, la Cantiga 124 de Alfonso X El Sabio y Os Caneiros y los aplausos fueron estruendosos", recuerda. Ese día disponían de un minuto para compartir con el Máximo Pontífice, pero se convirtieron en 14. "El maestro de la capilla del Vaticano, que era de Pamplona, y yo hicimos buenas migas", cuenta Manuel.
El otro concierto destacado fue el que ofrecieron en la catedral de Notre Dome, en París, ante 15.000 personas. En cuanto a los nuevos retos de la coral, López Castro se marca uno: "La permanencia". Y quizás "algún buen viaje para los coralistas, que se lo merecen".
Mientras tanto, continua con su labor cultural. La Coral Polifónica de Betanzos organiza desde el pasado 14 de noviembre y hasta el 29 el XLI Festival Santa Cecilia, que conmemora el 250 aniversario de la muerte de Haendel. Además de conciertos, el programa incluye un concurso literario juvenil, proyecciones, teatro, poesía y la exposición Los caminos de Santiago, que recoge acuarelas de Segundo Hevia y que se puede visitar en el Liceo.
Para hoy está prevista la actuación de la Real Banda de Gaitas de la Diputación de Ourense. Será a partir de las 20.00 horas en la iglesia de San Francisco y al finalizar, la formación interpretará algunas piezas con la coral betanceira. Mañana, la agrupación ofrecerá una misa cantada por todos los componentes, socios y colaboradores fallecidos, a las 13.00 horas en la iglesia de Santiago.