REDACCIÓN | CEE
El cadáver de Crisanto López, el empresario de Cee fallecido hace dos años y del que un hombre asegura ahora ser hijo suyo, fue extraído de la tumba del cementerio de Cee poco antes de que se efectuase la exhumación ordenada por el juez para realizar una prueba de paternidad.
El abogado del reclamante asegura que la silicona que sella la lápida se encontraba fresca cuando fue examinada, por lo que se cree que fue colocada en los días previos, y que en el interior de la sepultura aparecieron flores que seguramente se hallaban en el exterior antes de la desaparición del cuerpo.
Los autores de este hecho se enfrentan a penas de prisión, ya que además de un delito de profanación de tumbas, castigado con una condena de tres a cinco meses de cárcel, se habría producido otro de obstrucción a la Justicia al intentar evitar la comprobación de la paternidad del fallecido, por el que pueden ser condenados hasta a cuatro años de reclusión.