M. CARMEN SUÁREZ | CEE
La desaparición del cadáver de Crisanto López, un conocido empresario de Cee fallecido hace dos años, continúa siendo un misterio. Todavía no existe ninguna pista sobre su paradero y el proceso parece que será largo y complicado.
Los autores del robo del cuerpo podrían enfrentarse con penas de más de cuatro años de cárcel, puesto que al delito de profanación de un cadáver hay que añadir el de obstrucción a la Justicia, que es el que está tipificado como más grave en el Código Penal. Por este delito las penas oscilan entre uno y cuatro años de prisión. La profanación de un cadáver también está castigada con cárcel, de tres a cinco meses, aunque si se añade al agravante de parentesco las penas todavía son más elevadas.
El abogado Antonio Platas, que se encarga de la defensa del supuesto hijo del fallecido, Manuel Enrique Caamaño, sostiene que los autores de este delito "lo van a tener muy complicado para no ir a la cárcel", puesto que se trata de un asunto "muy grave" que ahora está en manos del juzgado de Corcubión y de la Guardia Civil.
La desaparición del cadáver de Crisanto López fue denunciada el pasado viernes cuando iba a ser exhumado para practicarle unas pruebas de ADN que el supuesto hijo reclama desde hace tiempo. El abogado defensor aclaró que el cuerpo fue retirado pocas horas antes, puesto que la silicona que sella la tumba estaba muy fresca y en el interior había flores que antes estaban fuera, seguramente colocadas el Día de Difuntos. "Si no se retiró la víspera fue la antevíspera, pero no antes", matizó el letrado.
Antonio Platas no tiene ninguna duda en vincular la falta de este cuerpo con el litigio que mantiene Manuel Enrique Caamaño con las tres hijas legítimas del fallecido, que se negaron a practicar las pruebas de sangre que solicitaba el demandante para comprobar si son hermanos, después de la muerte del empresario.
Ahora con el robo del cuerpo el proceso civil queda interrumpido temporalmente mientras no se resuelva el penal, aunque después se retomará. El letrado insiste en que es un "caso insólito" y que en los 47 años que lleva de profesión nunca se ha encontrado con nada similar. "Tuvimos cosas peores, muertos y asesinatos, pero nunca encontramos nada así". Insiste en que habrá que aclarar todo el proceso para dar con los "culpables", ya que está convencido de que es obra de más de una persona. "También habrá que ver por qué se hizo, si fue por dinero o por qué razones", destaca Antonio Platas. Está en juego una herencia millonaria para repartir entre los hijos.