REDACCIÓN | ARTEIXO
Transitar en Chamín tiene sus riesgos, sobre todo en temporada estival. Para reducir las situaciones de peligro y garantizar la seguridad de los transeúntes y bañistas, el Concello ha invertido 291.501 euros a la construcción de una senda peatonal que atraviese la parroquia. Lástima que en varios tramos el camino no supere los diez centímetros de ancho.
La excesiva estrechez de la senda hará inevitable que sus usuarios transiten en fila e invadan la carretera en algunos puntos. La escasez de espacio impedirá también que se beneficien de la nueva vía personas en silla de ruedas o con carritos de bebé.
El Ayuntamiento apela a la falta de terreno disponible para justificar la sinuosidad del camino en ciertos puntos debido a la falta de espacio entre la carretera y los muros de cierre de varias fincas. Su explicación no ha convencido al BNG. Y es que las obras, aún en su fase inicial, han despertado ya el malestar de algunos vecinos y de los nacionalistas.
Su portavoz, Silvia Seixas, recuerda que aunque no existe una legislación al respecto, la Diputación establece en dos metros el ancho estándar para este tipo de vías. "Hay tramos por los que no coge ni una persona, por lo que los vecinos seguirán circulando por la carretera", lamenta la edil que llamó la atención sobre la peligrosidad de la vía. "Estamos totalmente de acuerdo con la obra, nos parece muy necesaria e importante, pero no se trata de aparentar, sino de hacer las cosas bien", advirtió Seixas.
La concejala nacionalista, que no da por válidas las explicaciones del bipartito, se preguntó los motivos por los que el Concello eludió negociar con los propietarios de fincas la cesión de los terrenos necesarios antes de acometer las obras "en condiciones". Silvia Seixas se mostró sorprendida también por la existencia de viviendas de reciente creación que incumplen la distancia establecida con la vía e impiden que la senda disponga del ancho necesario.