ANTARES PÉREZ | ARTEIXO
Los peores temores de los vecinos de Loureda se confirmaron ayer. Las lluvias de los últimos días anegaron el camino público que sirve de acceso a varias fincas y obligaron a la Unión Temporal de Empresas (UTE) que acomete las obras del polígono de Morás a cortar el paso a un sendero que da acceso a varias viviendas.
La UTE cortó los accesos sin solicitar la autorización del Ayuntamiento, al que tampoco consultó antes de abrir una zanja en la carretera que atraviesa la parroquia para intentar canalizar el agua que se desprendía de los trabajos de urbanización del polígono.
Las quejas de los residentes alertaron al Concello, que envió ayer a la Policía Local a la zona para que redactase un informe que ya ha sido remitido al departamento de disciplina urbanística . El Ayuntamiento prefiere no anticiparse a las conclusiones de los técnicos, aunque no descarta sancionar a la UTE por acometer estas obras sin las preceptivas autorizaciones municipales.
Las molestias generadas por la apertura de la zanja se vieron agravadas por las deficiencias en los servicios básicos que padece Loureda. La ausencia de conducciones impide canalizar el agua que se desprende de las labores de desmonte, algo que ya advirtieron la pasada semana los residentes en la localidad.
Varios vecinos ya han puesto el asunto en manos de la Guardia Civil. Agentes del Seprona se trasladaron ya la pasada semana al lugar de los hechos para investigar lo sucedido y tomar las medidas oportunas.
Los residentes presentaron también varias denuncias por registro ante el Concello. Exigen que se extremen las medidas de precaución en las zonas afectadas por los trabajos y que el Plan de Obras y Servicios o el presupuesto municipal incluya una partida para dotar a Loureda de las canalizaciones necesarias para evitar inundaciones.
Los afectados cuestionan también que el talud levantado por la constructora sea reglamentario y critican que invade en varios tramos el camino.