NURIA RODRÍGUEZ | SADA
La Consellería de Industria encargará a un Órgano de Control Autorizado (OCA) un informe sobre el transformador eléctrico que presta servicio a cincuenta viviendas sociales situadas en la calle Costa de Ouces, en Sada, en las que se han registrado hasta tres casos de cáncer en menores.
El departamento autonómico comprobará los valores electromagnéticos en la zona y si la instalación cumple con las condiciones exigidas en el reglamento de estaciones de transformación aprobado por el Ministerio de Industria en el año 1973. Una vez reciba el informe, dispondrá de dos semanas para emitir un dictamen. Así se lo hizo saber ayer la jefa territorial de Industria en A Coruña, Tristana Moraleja, al alcalde de Sada, Abel López, que informó a la Xunta de la situación una vez los vecinos le trasladaron su preocupación.
Maite Bastida es una de las vecinas que más se ha movilizado para exigir que se realicen mediciones en la manzana y se entierre el transformador eléctrico. Su hijo sufrió leucemia y en su mismo portal, el número 6, hace menos de un mes que un niño falleció de cáncer y hay otros cuatro adultos a los que se les ha diagnosticado esta enfermedad. "Y hay ocho familias", destaca.
También comenta el caso de otra vecina a la que le diagnosticaron fibromialgia después de haberse trasladado a la calle Costa de Ouces y que asegura dormir mejor cuando acude a A Coruña a visitar a un familiar que en su propio piso.
En el edificio número 2, hace unos tres años que otro pequeño murió de cáncer. En ese bloque reside María Lucía Miramontes, que dada su preocupación, decidió llevar a su hija al médico para que le realizasen las pruebas pertinentes. No afirman rotundamente que lo sucedido tenga que ver con el transformador, pero quieren que lo examinen cuanto antes para poder descartarlo como origen de los casos registrados. Aseguran que tampoco pretendían dar publicidad a sus peticiones, sino dar un tiempo prudencial a Unión Fenosa y a la Administración para que realizasen las pruebas necesarias. Ahora que el asunto saltó a los medios, esperan que les den pronto una respuesta.
Fallos en la red eléctrica
Los pisos fueron construidos hace una década y fue entonces cuando Unión Fenosa instaló el transformador. Los vecinos sospechan que la empresa desvía electricidad desde esta instalación hasta otros puntos del municipio cuando así lo necesita y se quejan de frecuentes subidas y bajadas de tensión. "Se queman los portalámparas, rompen bombillas... Hoy la luz me saltó cuatro veces y sólo tenía puesta la lavadora y la televisión", comenta Maite. En la puerta metálica tras la que se esconde la instalación hay una señal que fue colocada posteriormente y que advierte: "Alta tensión. Peligro de muerte".
La reacción de los vecinos responde a un largo proceso que comenzó con el primer caso de cáncer. A raíz del fallecimiento de otro pequeño por la misma enfermedad, hace unas dos semanas, decidieron convocar una reunión en la que acordaron recoger firmas -reunieron unas 150- y adjuntar algunos informes médicos que avalasen su reclamación. También acudieron a una gestora que les aseguró que enviaría un escrito urgente a Unión Fenosa y otro a la Consellería de Medio Ambiente e informaron de sus decisiones al Concello, para que intentase agilizar los trámites.
A primera hora de la tarde de ayer, Unión Fenosa aún no se había puesto en contacto con los vecinos ni tampoco habían recibido ninguna comunicación de la Consellería de Industria ni de la de Medio Ambiente.