REDACCIÓN | PONTEDEUME
Las pancartas vuelven a adornar la parroquia de Andrade, en el municipio de Pontedeume. Vecinos afectados por la recalificación del suelo en el que se encuentra la empresa de artes gráficas Einsa no quieren caer en el olvido y recuerdan "la gran injusticia" a la que serán sometidos en el caso de que esta recalificación se lleve finalmente a cabo en diversos carteles en los que denuncian la situación y reclaman la responsabilidad del Gobierno gallego.
La intención de Einsa con el cambio de calificación del terreno es legalizar su situación, ya que la segunda nave que la empresa instaló en la parroquia, en el año 2001, carece de la preceptiva autorización de la Xunta.
Esta recalificación se incluye en el Plan General de Ordenación Municipal que fue aprobado por la Corporación local de forma inicial y que se encuentra en periodo de exposición pública.
Aunque en un primer momento fueron cerca de 16 los vecinos afectados por la ampliación de Einsa, en la actualidad pocos son los que no han accedido a vender sus terrenos. Una de las que no piensa ceder es María Díaz, la responsable de las pancartas, que desde hace años lucha por conservar sus propiedades.