REDACCIÓN | A CORUÑA
La compañía aceitera Bunge Ibérica procederá al cierre de su planta cullerdense, después de llegar a acuerdos individuales en la última semana con unos veinte trabajadores de la empresa que todavía no habían resuelto su situación.
En el mismo día que debían acudir a una reunión con la Consellería de Traballo y los sindicatos en Santiago, responsables de la empresa en Barcelona se desplazaron a la fábrica cullerdense para alcanzar acuerdos con los doce empleados que a día de ayer todavía no habían accedido a las pretensiones de la multinacional. El delegado de la CIG, Ángel Herrero, puntualizó que falta por resolver el caso de tres trabajadores: un despido declarado nulo y otros dos pendientes de juicio. La empresa ya no acudió a la reunión con la Xunta.
Los trabajadores con menos de cinco años en la fábrica pactaron su despido voluntario a cambio de 15.000 euros y el cobro de 60 días por año trabajado, mientras que los de más antigüedad recibirán 56 mensualidades.