VIVIANA BURÓN | PONTEDEUME
Los vecinos del número 6 de la calle Ría de Ares, en Pontedeume, exigen a la promotora Lagasa Álvarez SL que cumpla con el acuerdo al que llegaron en el acto de conciliación celebrado en el año 2006 y que ordene la instalación de la verja metálica en el paso subterráneo que une dos edificios. Los afectados temen por su seguridad y advierten del peligro de que se produzcan robos en sus viviendas, debido al fácil acceso a estas.
La empresa promotora construyó un edificio colindante con el de los afectados en la calle Valeriano Villanueva y para ello se utilizó el solar destinado para el inmueble y un terreno existente entre ambos solares sobre el que existía un sendero de paso, además de una parte del terreno propiedad de la comunidad de propietarios del edificio Entrerías que había sido destinado a ampliar la zona de paso.
Como consecuencia, el nuevo inmueble se levantó completamente pegado al número 6 de la calle Ría de Ares, lo que generó "graves perjuicios" a los propietarios de los pisos de la primera planta, debido a que antes de esta obra sus patios estaban a una altura muy superior al nivel del suelo y protegidos por un muro de hormigón, pero con la nueva construcción se elevó el tramo inicial que discurre entre la calle Valeriano Villanueva y la carretera de la estación, por lo que existe un importante desnivel con respecto al patio colindante, lo que supone un peligro para los viandantes y para los inquilinos de los pisos, que se sienten inseguros en sus viviendas por temor a que alguien pueda acceder a ellas por las ventanas.
Afectados y promotor llegaron a un acuerdo en el año 2006, en el que Lagares se comprometió a solucionar estos problemas con la instalación de unas rejas que, por el momento, no se han instalado. El Partido Socialista (PSOE) aseguró en el pleno del pasado lunes que este cierre metálico está construido desde hace meses pero Lagares no paga los 3.000 euros que cuesta.
El Gobierno local explica que creía que el problema ya se había solucionado al no haber recibido ninguna queja de los vecinos desde hace más de un año. El colectivo eumés Fusquenlla exige al Concello "una actuación inmediata" que obligue al promotor a "acatar la legalidad y los acuerdos firmados". Además acusan al Ejecutivo municipal de ser condescendientes con esta empresa que, dice, acumula "infinidad de infracciones" en Pontedeume y recuerda que las construcciones que invaden espacios públicos son "legalmente punibles" por la justicia y señala que debería informar a la Fiscalía.