NURIA RODRÍGUEZ | ARANGA
Aranga dispondrá de un polígono industrial de 323.120 metros cuadrados de superficie o lo que es lo mismo, del tamaño de casi cuarenta campos de fútbol, a medio kilómetro de distancia del núcleo urbano de Montesalgueiro.
El pleno de la Corporación aprobó el pasado 22 de enero y de forma definitiva el plan urbanístico que permitirá la reclasificación del suelo -de urbanizable no delimitado a industrial y terciario- a través de la modificación de las normas subsidiarias que rigen el urbanismo en el municipio a falta de un Plan General de Ordenación Municipal (PGOM), un trámite que, a su vez, facilitará la construcción del parque empresarial promovido por el Concello.
El Gobierno local que preside Manuel Brañas (PP) justifica la necesidad de disponer de un polígono en la "ausencia de suelo industrial en condiciones idóneas" en el municipio, una carencia que, en su opinión, impidió durante años la creación de empresas y puestos de trabajo en un Concello en el que, según los últimos datos del INE, residen 2.181 habitantes. También argumenta que su decisión de "relocalizar" el suelo industrial previsto en las normas subsidiarias responde a la construcción de la autovía y su enlace con la N-VI en Montesalgueiro, "lo que facilitará las conexiones" por carretera.
El ámbito de actuación limita al suroeste con la Autovía del Noroeste (A-6) y lo atraviesa y divide en dos áreas triangulares la carretera AC-151 que une Montesalgueiro y Ponte da Pedra, en el vecino municipio de Monfero. Dentro de él se sitúan las naves de la empresa de carpintería Puertas Vales y la quesería Arquega, que podrán legalizar su situación, así como tres viviendas particulares construidas junto a la AC-151, una obra parada cuya tipología responde a un edificio de uso residencial o hotelero y una cuarta casa "que parece estar deshabitada", según el plan de sectorización. También hay varias fuentes que el Ayuntamiento deberá tener en cuenta a la hora de ordenar el sector urbanístico y dos túmulos funerarios o mámoas.
Patrimonio obliga al Concello a realizar un control arqueológico en el entorno de la mámoa de Pedra Chantada y una prospección en A Carpaceira para confirmar la existencia de la segunda. El plan incluye la conexión de la AC-151 con los dos subsectores del polígono industrial, una obra que implicará la expropiación de los terrenos necesarios y la construcción en cada una de las zonas de un sistema de depuración de aguas residuales.
En cuanto al desarrollo del sector, la fórmula acordada es la de compensación, es decir, los propietarios de las parcelas corren con parte de los gastos de urbanización, pero recibirán algún tipo de beneficio a cambio. De los 323.120 metros cuadrados de superficie bruta del ámbito, el 44% pertenece a la empresa Beart-McCabe SL, que se dedica a la industria de la madera y la construcción de edificios residenciales.'