MARTA VILLAR | A CORUÑA
La casa de Manuel Vázquez a veces se ve y a veces no. Todo depende del montón de tierra que hayan levantado ese día las excavadoras. Manuel Vázquez vive en Quintán, en el municipio de Sada, a escasos metros de Oleiros. La vía ártabra dejará su vivienda embutida en viales, que será lo único que podrá ver desde cualquiera de las ventanas.
"A este lado va un escalextric, aunque me han dicho que va con mucho verde, con jardines. Por abajo de la casa va un vial y por delante de la fachada principal pasa la carretera actual que va a Meirás y otra más que será un vial de acceso al distribuidor que se construirá en el otro frente, para ir al puerto de Lorbé", afirma Manuel Vázquez, un vecino que sobrelleva este asedio constructivo con resignación y admirable tranquilidad.
"Tenía que tener 5.000 metros para construir la casa, compramos más tierra y ahora me quitaron cinco ferrados", explica Manuel mientras ve esos cinco ferrados al otro lado del foso donde se construye el vial. En este foso los obreros dejaron de trabajar el 15 de diciembre. "Descubrieron manantiales y se llena todo de agua. Nos pagaron la expropiación por la finca pero ahora pedimos indemnización por la desvalorización de la casa, al quedar totalmente rodeada", dice la hija de Manuel.
La vía ártabra también pasa por encima, literalmente, de otra casa en la frontera entre los dos municipios, en este caso en Os Tornos, en Oleiros. Les pagaron 11.000 euros por perder parte del cierre, el jardín y árboles. Pero han perdido más: vistas y tranquilidad. Al borde de la vivienda se construye un puente de doce metros. "Cuando hicimos las alegaciones no nos imaginábamos que sería tanto. Antes veíamos árboles desde la ventana y ahora el puente, que aún será más alto. Con las obras tiembla toda la casa, mi madre ya está a tratamiento. Y cuando esté terminada la obra tendremos que aguantar el ruido continuo del tráfico por arriba", explica uno de los hijos del matrimonio afectado. "Sólo queremos una casa, pequeña, cerca, porque aquí ya no se puede vivir", afirma la propietaria.
El líder del PP oleirense, Pablo Cobián, visitó a la familia junto a un técnico de la obra, que se comprometió a estudiar su caso y buscar una solución o compensarles.