VIVIANA BURÓN | PONTEDEUME
El Gobierno local de Pontedeume dice sentirse "atado de pies y manos" para solucionar el problema de los vertidos al mar de aguas fecales existentes en la playa de Ber, hasta que la Demarcación de Costas del Estado no desarrolle los trabajos para mejorar el entorno del arenal, situado en la parroquia de Boebre. Por esta razón, el Ejecutivo eumés exige al organismo estatal "celeridad" en esta actuación.
El concejal de Obras y Servicios Municipales, Javier Crespo, manifiesta que la intención del Concello es instalar una depuradora o una estación de bombeo pero, destaca, "hasta que las obras de remodelación del entorno no estén finalizadas, no podemos hacer nada".
Hace unos meses el edil admitió que el 40% de las viviendas de esta parroquia carecen de saneamiento y apuntó que el Concello estaba a la espera de una subvención de la Xunta para poder hacer frente a esta demanda de los vecinos.
Costas derribó en 2008 el restaurante Anduriña y el hotel colindante, el Mar Molino, comprados por el Estado dentro del Programa de adquisición de fincas en el litoral, actuación a la que sigue una segunda fase para acondicionar la zona y dotar al arenal de los servicios necesarios, trabajos que dos años después aún no han finalizado.
"Urge que se ejecute ya esta obra porque hay que dar una solución al problema de los vertidos cuanto antes" señala Crespo, que advierte que con el retraso que hay es prácticamente imposible que la remodelación esté lista en este año. Además, el responsable de Obras y Servicios Municipales advierte del pésimo estado en el que se encuentra la playa de Ber.
Explica que las "pocas mejoras" que Costas llevó a cabo el pasado año han sido "arrasadas" por las mareas del invierno, por lo que el arenal presenta grandes socavones y es imposible acceder a él, debido a que la zona está "balizada".
"Las actuaciones que llevó a cabo el organismo estatal el pasado año fueron una solución provisional y una respuesta a las demandas de los vecinos, que exigieron mejoras en la zona para poder disfrutar del arenal", señala el edil, a la vez que advierte de que esta situación "no puede continuar así", ya que ocasiona molestias a los habitantes de la parroquia de Boebre.
"Hay muchas personas que hacen uso de la playa durante todo el año, no sólo en verano, y su mal estado les impide pasear o hacer deporte en ella", apunta Javier Crespo, que hace hincapié en la necesidad de facilitar la accesibilidad al lugar.