ANA BLASCO | A CORUÑA
En Bergondo se vive bien o muy bien. Eso opinan el 100% de los entrevistados por el Consorcio das Mariñas para la elaboración de la Axenda Local 21. Muy pocos peros ponen los bergondeses a la calidad de vida en su municipio.
Las "excelentes comunicaciones", la casi total ausencia de paro y el "agradable" entorno en el que se ha desarrollado, son los argumentos con los que sustentan su conclusión. Destacan que, en la última década, la mejora de la calidad de vida fue "muy importante en todos los aspectos". Sólo uno de los bergondeses entrevistados se atreve a poner reparos: la existencia de un problema de identidad y las consecuencias de la dispersión geográfica sobre el equipamiento público.
A la zaga, le sigue Culleredo. La contaminación acústica por el aeropuerto y las carreteras, así como los "importantes" problemas de tráfico, son los motivos por los que el 15% de los encuestados califican de regular la calidad de vida y lo relega a un segundo puesto en el ranking. Lo describen como un Concello "cómodo", por su cercanía con la ciudad, con buenas comunicaciones, muchas zonas verdes y servicios de buena calidad.
A pesar de que un 38% de los encuestados juzgan como regular su calidad de vida y el 6%, como mala, Cambre se aúpa al tercer puesto por el 81,6% que considera que vive bien o muy bien en el municipio. Los críticos opinan que el incremento poblacional, especialmente en O Temple, no ha estado acompañado por un aumento de los servicios e infraestructuras.
Se mantienen en el notable Oleiros y Arteixo. Los residentes en el primero piden "control" para el "elevado precio de la vivienda". En el segundo, lamentan la gran vinculación industrial y los problemas de tráfico.
El mayor número de encuestados que optan calificar de muy mala su calidad de vida se registra en Betanzos, a pesar de que ocupa un puesto intermedio en la lista. La falta de inversiones en servicios e infraestructuras reducen al 65% las opiniones positivas en Sada.
Carral y Abegondo ocupan las últimas plazas de la tabla. El municipio carralés carece, según los entrevistados, de comercio, ocio, cultura, transporte público y servicios como el de saneamiento. Pero su vecino abegondés parece estar peor. Los vecinos se quejan de la falta de planificación y descontrol en las políticas municipales.