VIVIANA BURÓN | CABANAS
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Cabanas asegura que la el objetivo de la Demarcación de Costas y del Concello de Cabanas con la regeneración del pinar de A Madalena que se realiza en la actualidad "no tienen nada que ver con la protección del medio ambiente", sino que lo que buscan es "cementar" este espacio sin tramitar un Plan Especial, exigido tanto por las Normas Subsidiarias Municipales como por el Plan de Ordenación do Litoral de la Xunta.
Por esta razón, el BNG exige la paralización de la tala "indiscriminada" de árboles y reclama la tramitación pública de un Plan Especial para la playa y el pinar. Advierte de que el bosque, declarado paraje pintoresco en el año 1970, merece un tratamiento singular y no "proyectos hechos desde el coche oficial". Denuncia además la "previsible" construcción de chiringuitos en el terreno deforestado del pinar, "una clara muestra de los intereses económicos que hay de fondo por especular con el suelo de todos los vecinos".
Para el portavoz municipal del BNG, Xosé Manuel Pérez Sardiña, el proyecto promovido por la Demarcación de Costas carece de cualquier fundamento científico que justifique la modificación "agresiva y acelerada" que se infringe en la actualidad en el bosque de A Madalena por los trabajos de regeneración. Esta actuación cuenta con el rechazo de vecinos y grupos ecologistas, que se concentraron el pasado martes en el pinar y que celebrarán una plantación simbólica el 21 de marzo.
Señala también que la actuación no tiene en cuenta "las afecciones y los prejuicios" sobre las especies animales y vegetales que le dan a este espacio su riqueza natural y califica de "escandaloso" que se modifique la situación de un pinar centenario y que la administración promueva árboles aisladas y separadas unas de las otras, lo que las hace más vulnerables a los temporales.
Desde el Bloque tampoco están de acuerdo con la repoblación anunciada por la Demarcación, quien explicó que plantará 750 árboles, 150 más de los que talará. Señalan que se llevará a cabo "de forma descuidada" en primavera y verano, "las estaciones secas", lo que puede resultar "un auténtico fracaso". El BNG responsabiliza a Costas de la "degradación de este ecosistema" y recuerda que la "mayor agresión" a este bosque llegó con la apertura de la senda litoral, que implicó la primera deforestación y que dividió el pinar en dos partes. A esto hay que añadirle la construcción de un "desafortunado dique" y la aportación de arena de "pésima calidad", que "empeoró los atributos de una playa idílica".
Para el BNG es un insulto "a la inteligencia" argumentar la tala de 600 árboles porque haya una "minoría" de ejemplares torcidos y el pinar esté "tupido". Subraya, además, que la mayor parte de los árboles que se han cortado hasta ahora estaban sanos y que, "curiosamente", todavía no han retirado aquellos en malas condiciones. Reclama a la Demarcación de Costas y al Concello que centren sus esfuerzos en eliminar la plaga procesionaria que padece el bosque y en los problemas de la ría.