ANA BLASCO | A CORUÑA
La concesionaria para el tratamiento de residuos en A Coruña y la comarca, Albada, ha aplazado una semana el ultimátum concedido al Consorcio de As Mariñas para que satisfaga la deuda que reclama, según las informaciones que le han llegado al presidente del ente supralocal, Julio Sacristán de Diego.
Dos son las problemáticas a las que se enfrenta el Consorcio de As Mariñas con respecto a su concesionaria para la eliminación de la basura, Albada. La más acuciante es la que podría dejarle sin servicio el próximo día 30, fecha límite establecida por la empresa para que el ente comarcal abone el dinero que le adeuda. La segunda, a más largo plazo, se refiere a la revisión de las tarifas que reclama la concesionaria por el sobrecoste de trasladar los residuos o rechazos que no tienen cabida en la planta de tratamiento de Nostián a la de la firma Gestán, en Sobrado dos Monxes. Pide un aumento de las tasas en casi un 50%.
Julio Sacristán garantiza que el ente no tiene ninguna deuda con Albada y asegura que el único dinero pendiente por abonar es el del último semestre, ya que deben esperar a que lo recabe la Diputación. "Llevamos nueve años haciéndolo así y nunca lo han cuestionado, no creo que sea ese el problema", sostiene.
Avanza que solicitará al departamento de Intervención del órgano comarcal un informe en el que se demuestre que no adeudan nada a la planta de Nostián. "No voy a permitir que digan que debemos algo cuando no es verdad", apostilla.
Sacristán sostiene que el problema es la situación crítica de la economía de la empresa que hizo grandes inversiones tanto en la planta de Nostián como en la creación de la de Danigal, en Cerceda, que no pueden utilizar porque no ha sido aprobada por la Xunta.
El regidor local está convencido de que la concesionaria, que pertenece al grupo Urbaser, está utilizando a los municipios de la comarca como "arietes" para conseguir que, a través de la presión, "la Xunta les autorice la planta de Cerceda y la ampliación del vaso de Nostián", así como para que el Ayuntamiento de A Coruña reconozca la deuda de la concesionaria.
"Lo que no es normal es que no nos manden ningún escrito oficial planteándonos la situación primero a nosotros", critica el presidente del Consorcio, que ha remitido una carta a Albada en la que exige explicaciones por las acusaciones que se han vertido en la prensa.
Ante esta situación, el ente comarcal se plantea cambiar de concesionaria y contratar la gestión de sus basuras con la Sociedade Galega do Medio Ambiente (Sogama), que gestiona la planta de Cerceda. Para ello, ha solicitado ya una reunión con la Secretaría Xeral de Calidade e Avaliación Ambiental, que se celebrará en los próximos días por lo apremiante de la situación, según la Consellería.
"Con la Xunta hablaremos de si se va a autorizar o no a estos señores (Urbaser) sus instalaciones porque tampoco van a seguir perdiendo dinero", adelanta, pero indica que la empresa también tendrá que poner de su parte mostrando los resultados económicos que no ha facilitado al Consorcio de As Mariñas, a pesar de las reiteradas peticiones del organismo comarcal.
Al margen de lo que suceda en el plazo de dos semana con respecto a la supuesta deuda que el Consorcio mantiene con la empresa y que el ente niega, la negociación por la revisión de las tarifas reunirá primero a Albada con el Ayuntamiento de A Coruña, propietario de la planta de Nostián. El incremento, o no, de las tasas que se pacte entre estos dos interlocutores repercutirá en el precio que paga el organismo comarcal, ya que una cláusula del convenio vincula las variaciones en la tarifa que se aplica en la comarca a las de la ciudad.
Con esta subida de tarifas la concesionaria pretende sufragar el sobrecoste del traslado de los rechazos a Sobrado dos Monxes, aprobado en enero de 2009 por un plazo estimado de "uno o dos meses". Por aquel entonces. A Coruña aseguró que este cambio no supondría ningún coste para los usuarios.
Si, como pretende la empresa, el incremento de la tarifa se fija en casi un 50%, el Consorcio no está dispuesto a asumirlo. "Nos quieren cobrar dos veces por el mismo servicio, no es normal", juzga el presidente del ente supralocal.