REDACCIÓN | ARTEIXO
La alcaldesa, Pilar Souto, ha resuelto suspender el procedimiento de contratación de las obras de urbanización de la parcela en la que está prevista la construcción del ambulatorio de Vilarrodís. Esta obra lleva más de un año paralizada por la existencia de una casa habitada en los terrenos cedidos "libres de cargas" a la Consellería de Sanidade.
La regidora local tomó esta determinación el pasado 15 de febrero, tras la negativa de la propietaria de la vivienda afectada por los trabajos a abandonar de motu propio el edificio. Fracasados todos los intentos de negociación, el Concello ha dado orden a los servicios jurídicos de interponer una demanda de desalojo, un trámite que podría demorar varios meses más las obras del ambulatorio.
El Gobierno local, que prefiere no marcarse plazos, advierte de que la suspensión de los trabajos de urbanización es un "mero trámite administrativo". Desde el Ayuntamiento explicaron que al desconocer los plazos del proceso de desalojo han optado por suspender el proceso de contratación de las obras para evitar posibles reclamaciones futuras de las empresas que opten a los trabajos. La demora que arrastran las obras ha agotado la paciencia del Gobierno local. La edil de Sanidade, Lourdes Loureiro, anunció la pasada semana que el Concello reclamará "daños y perjuicios a quien corresponda" en el caso de que la Xunta retira la partida para la construcción del ambulatorio.
El anuncio fue recogido con indignación por el Partido Popular, que apuntó al Ejecutivo Local cono "único responsable de la situación". Los populares, que gobernaban en el momento en que se llegó al acuerdo con los propietarios de la unidad de actuación, insistieron en que "es el Concello el que debe llegar a un acuerdo con la propietaria de la vivienda". El grupo municipal liderado por Manuel Pose remitió un comunicado a los medios en el que exigía "agilidad administrativa y seriedad" y acusaba al Gobierno local de "marear la perdiz".