ANTARES PÉREZ | ARTEIXO
Hay despistes que sólo puede permitirse la Administración, una entidad que si por algo es temida es por ser implacable a la hora de hacer cumplir los trámites. Cualquier error, hasta el más nimio, puede pasar factura al ciudadano, que tiene la obligación de mantener al día los papeles e informar de cualquier cambio en la titularidad de su vivienda u oficina.
La manga se abre cuando la Administración se administra. Y la permisividad llega a generar situaciones, por lo menos, anómalas. Para muestra, un botón. La Concejalía de Medio Ambiente "ocupa en precario" desde hace casi un año unas oficinas en travesía de Arteixo. Así lo recoge un informe de la secretaria municipal, que recuerda que el próximo 6 de abril hará un año que expiró el contrato entre el Ayuntamiento de Arteixo y la Consellería de Facenda para ubicar las oficinas de Medio Ambiente en las instalaciones de la antigua Cámara Agraria.
Desde entonces, el Ayuntamiento "lleva a cabo una ocupación sin título". Así lo advierte la secretaria municipal, que admite que esta anómala situación sólo es posible "por la tolerancia de su dueño", en alusión al departamento autonómico titular de las oficinas. El problema, como otros tantos que competen a administraciones, tiene fácil solución. En este caso, enviar a la Consellería de Facenda un escrito para solicitarle una prórroga en la cesión. Así lo acordó la Junta de Gobierno Local, que aprobó por unanimidad realizar los trámites pertinentes para la cesión definitiva del inmueble.
El papeleo puede prolongarse meses, pero sin obligar a modificar ni un ápice la rutina del departamento municipal de Medio Ambiente. A menos, de momento. Y es que, quizá por dotar a la Concejalía de un local municipal o simplemente por mejorar sus instalaciones, el Concello estudia ahora trasladar las oficinas al Muíño de Minoco, que será restaurado con cargo al Plan E.