NURIA RODRÍGUEZ | MIÑO
El Ayuntamiento de Miño aseguró ayer que el Plan de Ordenación del Litoral (POL) no impedirá construir la urbanización de 760 viviendas proyectada en el monte Piñeiro, a escasos metros de las marismas del río Baxoi y de dos de las playas del municipio.
En los planos del POL, el monte Piñeiro aparece señalado como un Área de Mejora Ambiental y Paisajística, una figura intermedia entre el Área de Protección y el Área de Ordenación en la que la Xunta permite edificar, pero para la que exigirá una serie de condiciones con el objetivo de preservar el paisaje. En las áreas de ordenación, el Gobierno gallego deja en manos de los concellos decidir qué se puede construir en ellas y qué no y en las de protección, en teoría no se puede levantar viviendas, pero hay numerosas excepciones. En la cartografía del plan también se indica que en el monte Piñeiro, que se eleva unos cuarenta metros sobre el nivel del mar, hay zonas boscosas, de cultivo, de vegetación costera e incluso humedales.
Según explicó ayer el ex concejal y asesor urbanístico de Miño, Juan Herva, el documento de la Xunta -que ha sido remitido a los municipios para que hagan sus sugerencias antes de someterlo a aprobación inicial- "no afecta a los suelos urbanos consolidados ni a los desarrollos ya aprobados". Así, destaca que el plan parcial necesario para construir la urbanización del monte Piñeiro ya ha sido aprobado de forma definitiva, por lo que el POL no paraliza el proyecto. "Mantuvimos una reunión con el responsable del plan y así nos lo confirmó, queda excluido".
Herva informó de que las tres firmas que han comprado suelo en la zona -una unión temporal de empresas (UTE) lucense, Areal y Vallehermoso- ya han llegado "prácticamente" a un acuerdo entre ellas sobre la actuación y que la UTE, ganadora del concurso convocado por el Concello para urbanizar el monte Piñeiro, está pendiente de la aprobación definitiva del proyecto de urbanización. "Esperamos que en unos dos meses tengan todos los trámites listos. A partir de ahí empezarían las obras poco a poco, según la demanda del mercado, porque no es lógico exigirles que construyan todas las viviendas y que luego queden ahí los esqueletos", destacó.
La UTE posee aproximadamente la mitad del terreno y la otra mitad es propiedad de Areal y Vallehermoso. En el ámbito también hay medio centenar de fincas que, según el Gobierno local, ocupan alrededor del 10% de la superficie total de ámbito y que pertenecían a una docena de particulares que han sido expropiados. Si la UTE lucense no expropió también a Areal y Vallehermoso fue porque éstas así lo solicitaron. El Ayuntamiento consideró que ambas empresas poseían suelo suficiente para promover sus propios desarrollos urbanísticos y las excluyó del proceso.
La urbanización del monte Piñeiro, publicitada como el nuevo Miño y el segundo casco urbano de la localidad, incluye edificios comerciales y municipales. El proyecto fue paralizado de forma cautelar por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), que advirtió de que no había sido sometido al preceptivo proceso de evaluación ambiental. El Concello recurrió la sentencia y el juez le dio la razón, por lo que el plan quedó aprobado de forma definitiva. Según Herva, se trató de un error en el envío del documento de evaluación ambiental, que llegó al departamento equivocado.
El proyecto ha sido criticado por la oposición por la forma en la que se realizaron las expropiaciones y también por grupos ecologistas como Verdegaia, que advirtió de que la actuación, próxima al área protegida de la ría de Betanzos, afectará al ecosistema de las marismas de Baxoi y al de la playa Grande de Miño.