VIVIANA BURÓN | A CORUÑA
La época del año más propicia para casarse, el verano, está a la vuelta de la esquina y alcaldes y concejales de los Ayuntamientos de la comarca se preparan para escuchar los sí quiero. Pero no en todos los Concellos las normas para las bodas civiles son las mismas. Mientras que en algunos la disponibilidad de la Corporación local es total a la hora de desplazarse para oficiar el enlace, en otros se niega a abandonar la Casa Consistorial.
Los Ayuntamientos más restrictivos con respecto al lugar de celebración de los enlaces civiles son Cambre, Betanzos, Oleiros y Arteixo, que únicamente ofician las bodas en el Concello; en el caso del municipio oleirense, el lugar elegido es la Casa Charry. En el municipio arteixán ofrecen la opción de contraer matrimonio un día antes en el edificio de la travesía de Arteixo y hacer la representación en el lugar de celebración del enlace. En el caso de Betanzos, es "requisito indispensable" estar empadronado en la Ciudad de los Caballeros.
Un mayor abanico de lugares ofrecen Pontedeume y Carballo donde, aunque el lugar principal a la hora de casarse por lo civil son las Casas Consistoriales, sí dan la opción de desplazarse a la Casa da Cultura o el Castillo de Andrade, en el caso de Pontedeume, o al lugar donde se celebrará el banquete, en el municipio que rige el nacionalista Evencio Ferrero, que delega esta tarea en los concejales.
También amplia la oferta el municipio de Culleredo, cuya Corporación local está dispuesta a acudir al pazo municipal Villa Melania, en Vilaboa o al museo Torre de Celas
Pero sin lugar a dudas el Ayuntamiento más permisivo y servicial a la hora de desplazarse para dar validez legal a la unión de dos personas es Sada, cuyo alcalde tiene jurisprudencia para oficiar bodas en todo el término municipal. Así que las parejas que opten por esta villa para jurarse amor eterno podrán elegir entre el salón de plenos de Ayudantía de Marina, La Terraza, la fábrica de Sargadelos e, incluso, sus propias viviendas.