ANTARES PÉREZ | SADA
Las 1.500 rúbricas que los usuarios del Centro de Dinamización da Sociedade da Información presentaron ayer contra el cierre del aula de Sada no han variado ni un ápice los argumentos de la Xunta. El Gobierno autónomo deja en manos del Concello la continuidad del aula informática, que está previsto que cierre hoy sus puertas.
La Xunta precisó ayer a través de un comunicado remitido a los medios que para garantizar la supervivencia del centro, el Ayuntamiento deberá asumir el 20% del salario del monitor y "disponer de un local que cumpla con los requisitos técnicos precisos".
El alcalde de Sada, Abel López Soto, criticó ayer a Presidencia por denegar rechazar todas las propuestas que le trasladó el Concello. El regidor local presentó varias alternativas para afrontar las condiciones impuestas por la Xunta que, de momento, no han recibido una respuesta afirmativa de los responsables autonómicos.
López Soto lamenta que, en la coyuntura actual, Presidencia cargue con nuevas obligaciones a los municipios. Sus críticas son compartidas por los responsables municipales de otros municipios, como Culleredo, que también se verá obligado a cerrar las puertas de un aula que aglutina a 800 usuarios al año de su inauguración.
Ambos municipios lamentan los perjuicios que ocasionará el fin de un servicio que tuvo una "gran acogida" entre los vecinos. En el caso de Sada, los usuarios, en su mayor parte mujeres de mediana edad, no sólo tuvieron la oportunidad de ponerse al día en nuevas tecnologías, sino que recibieron varios reconocimientos de la propia Xunta.