A. B. | CULLEREDO
Todas las mociones a las que se dio lectura en el pleno de ayer fueron presentadas por el equipo de gobierno de Culleredo y todas coincidían también en criticar las políticas emprendidas por el PP desde el gobierno de la Xunta.
El único debate sobre un tema puramente municipal fue el que surgió de la modificación de la ejecución del presupuesto con el objetivo de incorporar a la plantilla del Conservatorio Municipal de Música a un profesor de percusión.
La concejal del PP Lucía Fariñas reprobó que el Concello se apoye en la necesidad de austeridad para reducir algunos gastos, pero que contrate a un nuevo docente que su partido considera innecesario. "No existen argumentos para contratar a un profesor de pandereta a costa de la reducción del sueldo del resto", alegó. El regidor local niega que esta medida vaya a suponer un recorte del sueldo del resto de empleados municipales y argumentó que la clase es necesaria para el nuevo currículo presentado por la dirección del centro. "La propuesta que debía hacer el PP es que la Xunta asuma la competencia del conservatorio", concluyó.
El BNG, a través de una moción sólo rechazada por los populares, exigió a la Xunta la reapertura de los centros de la red de dinamización de la sociedad de la información. Su portavoz, Raquel Jabares, explicó que, además de la luz y el agua, el gobierno gallego ha estipulado que los concellos deberán pagar el 20% del salario del monitor. "Desde la capacidad de este Concello, sólo podremos sufragar algún taller puntual", expuso. "Usted cobra la dedicación para luchar por los vecinos, no para hacer oposición a la Xunta", le recriminó Fariñas, a lo que Jabares respondió: "Cuanto menos, tenemos derecho a la pataleta, aunque, con la prepotencia de la Xunta, ni se leerán la moción".
El mantenimiento de las ayudas a los Centros de Información a las Mujeres, la defensa de los servicios públicos sociales y la crítica al reparto "falto de transparencia y equidad" de los programas de cooperación de la Xunta fueron las otras mociones presentadas por el equipo de gobierno y, a raíz de las cuales, el PP acusó al Bloque de utilizar una "retórica marxista".
El alcalde, por otro lado, criticó la complejidad de la gestión del cobro del canon del agua que introduce la nueva ley aprobada por la Xunta y que deberán asumir los concellos. "Habrá que realizar un trabajo extraordinario de recaudación", analiza.