GEMMA MALVIDO | CULLEREDO
Las obras en el aeropuerto de Alvedro obligan a los taxistas a prescindir de un lugar en el que colocarse a la espera de clientes, en principio, hasta el 24 de septiembre. El presidente de la asociación Tele Taxi, Manuel Sánchez Quindimil, asegura que el espacio disponible para el servicio de transporte es muy reducido, tanto que los vehículos sólo pueden parar delante de la terminal.
Sobre si les perjudicará o no, Quindimil lo tiene claro: "Nos afectará tanto a nosotros como a los usuarios, que tendrán que esperar", dice el presidente de Tele Taxi, que confía en que el plazo del 24 de septiembre se vea reducido y en que, de alguna manera, puedan volver a hacer una fila de taxis de reserva en el aeropuerto antes de que se cumpla este plazo.
El carril en el que antes estaban estacionados los taxis a la espera de clientes lo ocupan ahora turismos de particulares, ya que las obras en las inmediaciones del aeropuerto obligan a los taxistas a recoger y llevar a sus usuarios sin estacionar en Alvedro. Esta situación durará más de un mes, hasta el 24 de septiembre, cuando los trabajos en el aparcamiento del aeropuerto estén lo suficientemente avanzados como para poder restituir el servicio de taxis en la zona.
Con estas obras, Alvedro contará, finalmente, con un aparcamiento de 1.800 plazas repartidas en cuatro plantas, tres de ellas bajo rasante, de 18.000 metros cuadrados cada una de las alturas.
Estos trabajos obligaron a cambiar también el acceso tradicional a la terminal de pasajeros que, ayer, fue habilitado de nuevo. Aeropuertos Españoles de Navegación Aérea (AENA) aconseja a los particulares que se acerquen a la central del aeródromo -a dejar pasajeros o bien a recogerlos- que no obstruyan el paso a los vehículos que quieran circular y que utilicen para esta maniobra sólo "el tiempo indispensable".
Para evitar colapsos, desde el aeropuerto solicitan a los usuarios que no aparquen sus vehículos fuera de las zonas habilitadas para este fin, ya que el ancho del vial no permite que los vehículos estacionen en él ni en sus arcenes.