NURIA RODRÍGUEZ A CORUÑA
El Plan Hidrolóxico de Galicia Costa, en exposición pública, recupera las 31 centrales hidroeléctricas autorizadas por el gobierno de Manuel Fraga y paralizadas por el bipartito, una de ellas en el río Mero y otra en el arroyo Portorrosa, afluente del Mandeo.
El Ejecutivo gallego permite así la construcción de una nueva central en el sistema de explotación del Mandeo a pesar de que en el borrador del plan advierte de que es uno de los más castigados por este tipo de infraestructuras, con un total de siete centrales, sólo superado por el sistema de explotación del río Ulla, con 12, y el del Tambre, con diez.
Los nuevos aprovechamientos del Mero y el Portorrosa aparecen así en el plan de la relación de centrales "previsiblemente en explotación en el año 2015". Además, la Consellería de Medio Ambiente informa en el documento sobre los expedientes de algunos de los aprovechamientos hidroeléctricos en funcionamiento y su caudal ecológico, que es como se denomina al agua que debe llevar como mínimo un río para preservar la flora y fauna de su cauce. Así, en el caso del Mandeo, y según los datos de la Xunta, la central hidroeléctrica Salto de Gomil, en el municipio de Aranga, debería cumplir unos determinados valores de octubre a junio, pero de julio a septiembre, ambos incluidos, su declaración de impacto ambiental indica que el río debe llevar su caudal natural, es decir, sin otro aprovechamiento. Lo mismo sucede con la central proyectada en el arroyo Portorrosa.
Miembros de la Sociedad de Pesca Río Mandeo aseguraban el pasado 20 de agosto, después de que la Consellería do Medio Rural decretase la veda en un tramo del coto de Chelo por el escaso caudal del río y la imposibilidad de que los salmones ubicados en un pozo pudiesen remontar el cauce, que el Mandeo lleva poca agua debido a las minicentrales. "Deberían cerrar en verano, sobre todo la de Xelas", manifestaba Alfredo Maceiras.
La Xunta reconoció que no es habitual que se decrete la veda a no ser por una situación anómala y atribuyó el escaso caudal de los ríos gallegos este verano, incluidos el Mandeo, "al calor y el viento del Nordés".