VIVIANA BURÓN | PONTEDEUME
Siete meses después de que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) paralizase las obras de construcción del edificio de actividades náutico-deportivas que Portos de Galicia había iniciado medio año antes, el presidente del ente autonómico, José Juan Durán, anuncia que remitirá de nuevo la documentación pertinente para obtener el permiso y poder así reanudar los trabajos. Así lo explicó ayer el representante de Portos, durante su visita a la villa, en la que estuvo acompañado por el alcalde, Gabriel Torrente. José Juan Durán destacó que el edificio, que albergará la sede del Club de Piragüismo Firrete, "no afectará al normal funcionamiento de la línea ferroviaria, pese a su proximidad". Las nuevas instalaciones están proyectadas muy cerca de una línea de ferrocarril, propiedad de la entidad dependiente del Ministerio de Fomento y que cuenta con un contorno de protección de cincuenta metros.
Según explicó Portos a LA OPINIÓN el pasado junio, esta zona de protección es "reducible" pero requiere de la autorización de Adif, por la que espera el ente público para poder reanudar la construcción del edificio, cuyo presupuesto supera los 700.000 euros. Este periódico intentó ayer, sin éxito, ponerse en contacto con la entidad pública.
Después de más de medio año de espera, Portos reiterará de nuevo al "nuevo Gobierno central" la propuesta de "trabajo conjunto" de la obra, que comprende la construcción en la fachada marítima de la villa de unas instalaciones con una superficie de 730 metros cuadrados, divididos en dos plantas.
La primera de ellas, con 450 metros cuadrados, albergará los vestuarios y las zonas de almacenaje de embarcaciones mientras que la segunda, de 280 metros cuadrados, incluirá una oficina, una sala multiusos y un gimnasio.
Con esta actuación de Portos pretende dar respuesta a una antigua demanda del Club de Piragüismo Firrete, el más importante de Galicia y uno de los más importantes de España que, hasta el momento, cuenta con una caseta de obra, instalada frente a los almacenes de Raxoi, como sede y que, una vez finalizado el edificio de actividades náutico-deportivas, se trasladará al nuevo edificio.
No es el este el primer escollo con el que se encuentra esta actuación. Aquagest, empresa encargada de parte de las obras, se vio obligada a desviar el saneamiento debido a que las futuras instalaciones se iban a construir "encima de las tuberías de impulsión" por las que discurren las aguas residuales hacia la depuradora, con el objetivo de evitar posibles inundaciones.
El presidente de Portos comprobó también la actuación de remodelación del borde litoral que el ente público finalizó la pasada primavera. Estas obras contaron con un presupuesto de más de cuatro millones de euros. En su mayor parte, en concreto 2.943.000 euros, se destinaron al proyecto de urbanización y remodelación de la zona portuaria, con la finalidad de unir el puerto con el casco urbano del municipio. Se mejoraron los accesos y los servicios y se crearon zonas de trabajo y esparcimiento, con el objetivo de conseguir "una mejor calidad de vida para los ciudadanos", según destaca Portos en un comunicado. El ente publicó anuncia, además, que sacará en breve a concurso la gestión de la grúa para el sector profesional del muelle eumés.