MANUEL BARRAL | A CORUÑA
Los cambios en la Xunta el pasado mes de marzo han provocado también una cadena de relevos al frente de los organismos dependientes del Ejecutivo gallego. Es el caso del Centro Tecnológico del Mar (Cetmar), que ha pasado a estar dirigido por Paloma Rueda, en sustitución de Alberto González Garcés. Tras un mes en el cargo, asegura que el Cetmar es un organismo estratégico para el sector pesquero en materia de innovación.
-¿Qué valoración hace de la labor de su antecesor, Alberto González Garcés, al frente del Cetmar?
-La impresión es que el centro funciona muy bien. Hay unos grandes profesionales, como él me recalcó antes de tomar posesión, y la gestión se hace sencilla. El trabajo de Alberto se desarrolló con normalidad y no hay nada en lo que se le pueda poner una tacha.
-¿Cómo explicaría, a grandes rasgos, el trabajo del centro?
-El Cetmar realmente es una apuesta de I+D+i, importantísimo para el desarrollo sostenible de las comunidades litorales. Esto se acompaña de los recursos que tenemos en Galicia, de los sistemas marinos, para tratar de darle una mayor eficiencia al sector pesquero. Se están desarrollando ochenta proyectos interesantes y se mira constantemente la demanda del sector. Se pretende incidir en todo lo que afecta a la pesca, no sólo de Galicia sino a nivel internacional, en los campos de la innovación.
-Quizás sea ahora cuando el sector pesquero necesita más apoyo en I+D.
-Sí, sobre todo en determinar las fortalezas y debilidades de los distintos subsectores para estar preparados para la recuperación, que en algún momento vendrá, y creo que este centro es estratégico para estas cuestiones, para prepararnos para el futuro.
-En los últimos años se investigó la posibilidad de navegar sin utilizar combustibles. ¿Es posible? ¿Se sigue estudiando?
-Sí, hay proyectos concernientes a esto. No esperamos a corto plazo que se pueda hacer realidad porque no es una cuestión sencilla pero sí que se están dando pasos, colaborando con otros centros. Los combustibles fósiles se están sustituyendo en el resto de órdenes de la vida y no podría ser de otra forma en el mundo de la pesca. Se busca la eficiencia de las propias unidades: que sean eficaces, que pesquen bien y a la vez resultan más económicas. Los combustibles fósiles que estamos utilizando tienen una vida limitada y es una necesidad estar al tanto de los nuevos recursos que se están empleando y de las nuevas formas de los motores. Es un mundo bastante complejo.
-Los expertos señalan que hay muchos caladeros al borde del colapso. ¿Le parece que se están gestionando bien las pesquerías?
-En Galicia tenemos varios tipos de recursos, los propios, que se gestionan desde la Consellería do Mar, los que se extraen de las rías, y los recursos de los caladeros nacionales e internacionales que se gestionan desde Madrid y desde la CE. A nosotros nos resultan más cercanos los de Galicia, que afectan a unas 17.500 personas, incluyendo mariscadores y barcos de bajura, que faenan en el litoral.
-¿Qué labor realiza el centro sobre los recursos?
-Tratamos la recuperación de los bancos, la explotación de los recursos, no sólo extraerlos, sino comercializarlos, prepararlos, hacer la cadena completa desde la extracción hasta la llegada al mercado. La Secretaría General del Mar tiene el inconveniente de que está en Madrid, por lo que nos hacen encomiendas para diferentes aspectos de las pesquerías que gestiona el Gobierno.
-Para solucionar los problemas de los caladeros, ¿cree que es bueno crear reservas marinas? En Galicia sólo hay dos.
-La reserva marina es una herramienta, no una panacea, y tiene unas restricciones en cuanto a la pesca extractiva. Si aumentamos mucho el número de reservas marinas generaremos muchas dificultades para que los pescadores puedan faenar. Es una gran solución pero hay que tomarla con ciertas cortapisas porque aquí hay 17.500 personas que viven de la costa y tenemos que preocuparnos de que siga siendo así y los recursos se sigan conservando. Las reservas marinas, en su justa medida, son una herramienta eficaz para la conservación y reproducción de determinadas especies.
-Otra herramienta es la acuicultura, logrando una mayor producción para reducir la presión sobre los caladeros. Además es una de las industrias que está potenciando la Consellería do Mar.
-En acuicultura somos una potencia en la producción de rodaballo por las condiciones y la temperatura de nuestras aguas y creo que es una cuestión que debemos aprovechar, porque comemos todos. Es una forma de obtener proteína de excelente calidad a un precio asequible. Además, las piscifactorías se pueden incluir en Red Natura porque son plantas grandes que ocupan mucho espacio pero su agresión al medioambiente es mínima. Nosotros tenemos que conservar y potenciar nuestra primacía en la producción de rodaballo. No podemos dejar que nos pase por delante el tren y pensar que todo está hecho porque este es un gran recurso.
-El Cetmar también tiene proyectos en favor del medioambiente, como el de recogida de pilas en los puertos. ¿Qué otros estudios destacaría?
-Uno de descartes, que trata de diseñar aparejos que eviten la captura de especies no deseadas. No sólo no capturarla sino no dañarlas. También hay un proyecto interesante sobre la recuperación de las espinas del pescado para obtener carbonato cálcico.