ANTÓN LUACES | A CORUÑA
El Ministerio de Medio Marino destinará 3,5 millones de euros a pagar a los tripulantes de los buques pesqueros españoles que faenan en la costera de la anchoa en el golfo de Vizcaya, por la paralización de su actividad en el presente ejercicio.
El Gobierno establece en una orden las bases reguladoras y la convocatoria para estas concesiones además de fijar un plazo para que las organizaciones pesqueras implicadas puedan presentar observaciones, periodo que concluye este miércoles.
La gestión de las ayudas es competencia de la Administración General del Estado para garantizar que los potenciales destinatarios en todo el territorio nacional tienen idénticas posibilidades de obtención de estas subvenciones.
Las citadas ayudas se destinan a tripulantes españoles, los nacionales de un estado miembro de la UE o del Espacio Económico Europeo y los extranjeros que cuenten con permiso de trabajo y residencia en vigor, embarcados en los buques pesqueros españoles y que tengan las correspondientes licencias de pesca para faenar en la costera de la anchoa siempre que estas embarcaciones hayan desarrollado su actividad con artes de cerco en los años 2007 o 2008 y cuyo contrato de trabajo se haya visto suspendido a causa de la paralización temporal.
Los armadores asimilados a trabajadores por cuenta ajena enrolados a bordo de la embarcación también podrán ser beneficiarios de estos subsidios sin que eso suponga que queden exentos de recibir las subvenciones que les corresponden como propietarios del pesquero.
Entre los requisitos que deberán cumplir los marineros que quieran recibir las ayudas también se encuentran: estar incluidos en el Expediente de Regulación de Empleo (ERE), hallarse en situación de alta en la Seguridad Social y mantener ininterrumpida la relación laboral con la empresa armadora, acreditar un periodo de cotización en el Régimen Especial del Mar de, como mínimo, seis meses a lo largo de su vida laboral y estar al corriente de pago de todas sus obligaciones fiscales y con la Seguridad Social.
La ayuda económica por beneficiario será de 45 euros por día de parada, hasta un máximo de 40 días comprendidos entre el 24 de abril y el 30 de octubre de 2009, y el pago de los subsidios se efectuará entre los días 10 y 20 del mes siguiente a la resolución de la solicitud de ayuda.
El Ministerio de Medio Marino ha considerado necesario realizar este año una paralización temporal para la flota de cerco en el golfo de Vizcaya ante la mala situación de la pesquería de anchoa, que acumula varios años de cierre como consecuencia de unos niveles de biomasa muy bajos que no alcanzan los mínimos establecidos por los científicos para asegurar la continuidad de la pesquería.
Nuevo plan de gestión
Este año los informes científicos han constatado las dificultades por las que atraviesa el stock, lo que ha obligado a prorrogar la prohibición de la pesca de esta especie en el golfo de Vizcaya mientras los estudios científicos así lo aconsejen. Esta decisión ha tirado al traste con las esperanzas de la mayoría de la flota cerquera gallega, que confiaba en que este año se pudiese abrir la pesquería con una pequeña cuota de captura, de alrededor de 7.000 toneladas.
La difícil situación del caladero ha provocado que Bruselas presentase un plan de gestión de la pesquería a largo plazo, aunque este proyecto no va a aplicarse hasta que no se recupere el stock y se reabra a la pesca.
El Ejecutivo comunitario plantea cambiar, para el futuro, el calendario de fijación de cuotas de pesca, de manera que sea en junio y no en diciembre, pero la idea más novedosa consiste en sustituir la negociación política de los países de la UE sobre las capturas por un sistema de fijación "automática" de la pesca.
Ese régimen consistiría en establecer una tabla, con fórmulas sobre cuáles deben ser las capturas anuales según los datos de los informes científicos de primavera, acerca de las existencias de anchoa.
Dicha norma consiste en fijar una prohibición automática de la pesca cuando la población de anchoas adultas sea igual o inferior a las 24.000 toneladas.
En caso de que las existencias oscilaran entre las 24.001 y las 33.000 toneladas -nivel necesario para garantizar la seguridad biológica de la especie-, el TAC se establecería en 7.000 toneladas, que compartirían las flotas española y gala.
Si las existencias fueran superiores a las 33.000 toneladas, entonces el TAC supondría un 30% del nivel de biomasa. Sin embargo, la pesca nunca podría ser superior a las 33.000 toneladas, que es el nivel máximo de capturas que se ha registrado históricamente.