AGENCIAS | SANTIAGO
La Consellería do Mar decomisó un total de 18.316 kilogramos de productos procedentes de actividades extractivas ilegales en los últimos tres meses, lo que supone un incremento del 2.000% con respecto al mismo periodo de 2008, según informó ayer la responsable de este departamento, Rosa Quintana.
La encargada de dirigir las políticas de pesca en Galicia, manifestó estar "relativamente satisfecha" con los resultados del plan de lucha contra el furtivismo puesto en marcha por la Xunta el 3 de junio. Quintana dijo en su primer balance que los resultados "no son tremendamente satisfactorios", pues "no se puede decir que esté controlado -el furtivismo-", pero concluyó que el servicio de vigilancia es ahora "menos ornamental".
"Encontramos un total caos y falta de gestión", criticó la conselleira, que aseguró que en los últimos cuatro años -de Gobierno bipartito- "se había incrementado el furtivismo" y el Servizo de Gardacostas estaba "desmotivado".
Desde que se puso en marcha este nuevo plan hasta el 24 de agosto, los servicios de control decomisaron 18.361 kilogramos de productos extraídos ilegalmente del mar, frente a los 900 de 2008. Mientras, las incautaciones de material y embarcaciones empleadas para actividades ilícitas crecieron un 27% en relación con el mismo trimestre del año pasado.
Los "dos puntos negros" identificados por Mar son las rías de O Burgo y Ferrol. A Costa da Morte, indicó, fue otra zona de atención "prioritaria".
Por su parte, la portavoz de pesca del PSdeG en el Parlamento, Marisol Soneira, denunció que la Xunta "manipula" los datos referentes a las actividades extractivas ilegales, que "maquilla" el número de decomisos efectuados. Las más de 1.500 inmovilizaciones de diferencia entre ambos periodos tienen su origen, según Soneira, en la inclusión de las partidas de mejillón paralizadas por sus altos niveles de biotoxina, que el bipartito "nunca contabilizó" como decomisos.