P. PIÑEIRO | VIGO
Galicia acoge la próxima semana el congreso internacional que cada tres años organiza el Consejo Internacional de Cefalópodos. El anterior fue en Tasmania y para éste Vigo compitió con Hakkodate, en Japón, y La Paz, en México. La elección de esta ciudad se debe a la gran tradición gallega sobre cefalópodos y a que la investigación que se desarrolla en la comunidad es una de las más pujantes en el mundo. 200 científicos de 27 países, la élite mundial, participarán en un congreso coordinado por el científico del CSIC, Ángel Guerra, y abordarán desde genética hasta biodiversidad, pasando por crecimiento, edad, manejo pesquero o cultivo.
-Se va a abordar la posible inclusión de cefalópodos en la lista de especies amenazadas...
-Algunas hay en todo el mundo y, de hecho, la Zoological Society of London, que también patrocina el congreso, tiene mucho interés en que se haga un listado de especies amenazadas o en peligro de extinción. Concretamente, en la península ibérica tenemos un pulpo, el octopus macropus, que se conoce poco y del que hace muchos años que no vemos ejemplares. Y hay otras especies que están siendo muy sobrepescadas, algunas de ellas son de gran tamaño, como algún calamar gigante o algún choco de grandes dimensiones. Como nos vamos a reunir especialistas de todo el mundo, seguramente saldrán sugerencias. También habrá aspectos sobre gestión pesquera, porque algunos stocks están sobreexplotados y algunos subexplotados, porque hay zonas del mundo donde aún se puede explotar más los cefalópodos, sobre todo, los pelágicos.
-¿Cuáles están más sobreexplotados?
-En la plataforma de Malvinas hay una pesquería internacional de pota que a veces pega bajones muy importantes y hay que ver a qué se deben. El calamar de Humboldt, en México, también a veces sufre decaimientos y, en algunos aspectos, hay pesquerías dentro de la península ibérica con las que hay que tener cuidado, por ejemplo, la del pulpo artesanal frente a las costas de Galicia, y también con algunos calamares en Tailandia que se pescan con redes poco selectivas.
-De Galicia, ¿cómo valora la gestión pesquera del pulpo?
-Habría que hacer un esfuerzo por parte de la Consellería junto con las cofradías de pescadores y los científicos para hacer un buen plan y mejorar algunas cosas de la gestión de esta especie en las costas gallegas. A veces hay variaciones naturales pero, efectivamente, en algunos caladeros, no en todos, hay una explotación excesiva a veces porque no se cumplen los reglamentos prescritos y tendríamos que tener cuidado.
-También se abordará el cultivo de pulpo. ¿Cómo avanzan los estudios?
-Se ha conseguido cerrar el ciclo, pero hay una mortandad muy alta y por eso no es aún económicamente rentable. Hay que seguir investigando y ahí, el grupo más puntero en Galicia está en el IEO en Vigo. Creo que con el esfuerzo que se está haciendo, no puedo dar una fecha, pero se está avanzando bastante y en unos años se podrán tener mortalidades aceptables o una supervivencia elevada, de un 40 o un 50% y ya se podría caminar bastante en este aspecto.
-¿Podríamos ver pronto granjas de cría de pulpo?
-Podríamos. Sería interesante. Se está trabajando también en Andalucía, en Levante, en Portugal o en Japón y en México.