M. BARRAL / A. LUACES | A CORUÑA
Otro atunero vasco con tripulación gallega que logra escapar de los piratas somalíes. Y van tres en seis días. Ayer le tocó el turno al Intertuna Dos, con 29 marineros a bordo, nueve gallegos, cinco vascos y otros quince procedentes de países africanos como Kenia, Senegal, Ghana y Costa de Marfil. El buque es propiedad de la empresa de Bermeo Albacora, que integra en su accionariado a la firma alimentaria Sálica, del conocido empresario Iñaki Latxaga, y a la familia Alonso, dueña de la conservera Jealsa-Rianxeira. La tripulación detectó a los piratas cuando se encontraban a 11 millas de distancia, recogió las redes a toda prisa y la escasa visibilidad de la zona por el mal tiempo -es época de intensos monzones- fue su aliada para conseguir huir.
Tras este incidente, el Gobierno aseguró que hace todo lo posible para garantizar la seguridad de los pesqueros en la zona pero los marineros se sienten desprotegidos y denuncian que hace tiempo que no ven los medios de Defensa por la zona. "Hace meses que no nos encontramos con la fragata ni con el avión españoles y tampoco nos dan información para saber donde están y tratar de pescar cerca de ellos", lamentó el capitán del Intertuna Dos, el gallego Carlos Riobó Delgado.
Estas críticas se suman a las vertidas por el patrón del Alakrana, Ricardo Blach, atunero que consiguió escapar de un ataque pirata el pasado jueves: "Estamos indefensos, totalmente vendidos. Antes había un avión que sobrevolaba la zona y nos ayudaba mucho, pero hace tiempo que no lo vemos". Otro atunero, el Campolibre Alai también fue objetivo de los corsarios el pasado lunes y tantos ataques han provocado que los armadores vuelvan a levantar la voz. Desde la empresa propietaria del Intertuna Dos se mostraron convencidos de que "si no se hace algo, antes de que acabe el mes va a haber una desgracia".
La flota del Índico está desesperada porque hasta ahora el mal tiempo ha permitido que escapasen de los piratas pero la época de monzones toca a su fin, con lo que pierden a su mejor aliado.
Ataque a 440 millas
Precisamente, el Intertuna Dos pudo escapar de los corsarios porque la visibilidad era muy mala a las 06.20, hora local, cuando detectó la lancha de los asaltantes a 440 millas de la costa. Los piratas se encontraban a 11 millas, el barco tenía las redes echadas, y el mal tiempo permitió a los marineros recoger los aparejos y huir de la zona a toda máquina. "Recoger el aparejo nos llevó una hora y los piratas no podían vernos hasta que estuviesen a seis o siete millas. El mal tiempo hizo que cuando los piratas nos alcanzaron a vernos ya habíamos puesto la máquina a tope y, con las malas condiciones del mar, la lancha no podía alcanzarnos", relató Riobó.
El atunero siguió toda la noche navegando para alejarse de la zona peligrosa lo máximo posible hacia alta mar pero hoy vuelve a faenar.
Tras conocerse este incidente, los responsables de los Ministerios de Defensa y Medio Marino se reunieron con los armadores de la flota atunera para anunciarles que la fragata Canarias de la Armada española, seguirá en el sur del Índico en septiembre y octubre, coincidiendo con el repunte de la actividad pesquera tras los monzones de primavera. El Gobierno también establecerá contactos entre la fragata y su helicóptero embarcado, el avión de patrulla marítima y los pesqueros españoles, y apoyará a las asociaciones de atuneros en sus gestiones para enviar personal de enlace al Cuartel General de Northwood (Reino Unido) para mejorar el flujo de información.
Sin embargo, los armadores son más partidarios de seguir las acciones adoptadas por el Ejecutivo francés de incorporar a miembros del ejército en los pesqueros, lo que, según ellos, ha permitido a la flota gala "trabajar desde julio a plena satisfacción". "Es una medida más efectiva que tener una fragata que cuesta una millonada y no cubre a todos los barcos", sentencian desde la empresa Albacora.
El Gobierno también busca una fórmula jurídica que permita a los atuneros embarcar seguridad privada -la ley actual no lo permite- y los armadores han iniciado contactos para, "en cuanto se pueda", contratar a estos profesionales y dar más seguridad a los marineros.
La ministra de Defensa Carme Chacón también pidió a la flota que reduzca su perímetro de actuación para lograr un mayor control. Afirmó que la dispersión de los atuneros que faenan en aguas próximas a Somalia "dificulta" las labores de protección de la fragata española y de toda la misión aeronaval liderada por la Unión Europea, la denominada operación Atalanta. y les animó a faenar "más cerca".