Error humano en los cálculos de los ingenieros para plasmar la efectiva estabilidad del buque; error humano en el astillero que construye este tipo de embarcación sin más prueba que el diseño presentado por los autores del proyecto; error humano de la Inspección Marítima que certifica las condiciones de idoneidad del Hermanos Landrove; error humano del patrón de la embarcación al afrontar la distribución de los pesos a bordo...Todos son errores humanos que el patrón del pesquero, Andrés Landrove, nunca podrá aclarar (desmentir o confirmar) porqué murió en el naufragio de su barco.