PILAR PIÑEIRO | VIGO
En los últimos quince o veinte años sólo se ha materializado en Galicia un proyecto acuícola con nuevo emplazamiento. El resto se han llevado a cabo en ampliaciones o reformas de plantas ya existentes. Y ahí es donde encuentra el propio sector acuícola su principal problema, la "enorme dificultad para llevar a cabo nuevos proyectos".
Así lo señaló ayer en Vigo Pablo García, el presidente de la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (Apromar), durante la inauguración de la Conferencia Sectorial a la que también asistieron la conselleira do Mar, Rosa Quintana, y el secretario general del Mar, Juan Carlos Martín Fragueiro.
Para García, la acuicultura ofrece "viabilidad económica, medioambiental y social" pero "lo difícil es la viabilidad administrativa". Ése, indicó, "es el mayor problema para suscitar el interés de los inversores". "Hay una enorme dificultad para que se apruebe una instalación", dijo, pese a que la acuicultura es un sector de estratégico para la UE.