J. C. VIGO
CCOO calcula que el sector conservero ha perdido 5.000 puestos de trabajo en Galicia en los últimos tres años por la deslocalización de algunas plantas y la importación de productos semiterminados -sobre todo lomos de atún-, y augura que en los próximos años desaparecerán entre 3.000 y 4.000 empleos más.
El futuro de esta industria clave para la economía gallega centra esta semana el debate del Consejo Federal de Agroalimentación de CCOO, que se celebra en Vigo, y cuyos responsables han criticado a la Xunta por no haber contado con las centrales sindicales en la elaboración del plan estratégico de la conserva, que se presentará en las próximas semanas.
Este documento, que pretende sentar las líneas básicas de la industria conservera en los próximos años, será una herramienta para canalizar las ayudas europeas al sector, y manejará partidas específicas para fomentar la fusión de conserveras de pequeño y mediano tamaño en la comunidad, según confirman desde la Xunta y la patronal conservera.
Tanto CCOO como la CIG y UGT reprochan a la Xunta y a Anfaco que no se haya tenido en cuenta a los agentes sociales a la hora de planificar posibles fusiones o concentraciones, que supondrán la pérdida de cientos de puestos de empleo, según las centrales.
"La conserva es el único sector que recibe fondos estructurales de la UE, y no vamos a permitir que la Xunta negocie unilateralmente con la patronal sin tener en cuenta a los trabajadores", explica Jesús Villar, secretario general de la Federación Estatal Agroalimentaria de CCOO. La misma oposición comparten los portavoces de las federaciones agroalimentarias de la CIG, José Fernández Piñeiro, y de UGT-Galicia, Cruz Vázquez, quienes reclaman a la Consellería de Mar que "abra el diálogo" a todas las partes. Según Piñeiro, en algunos casos no sería preciso fusionar conserveras: "Bastaría con fomentar la colaboración en temas como la logística, las compras, etc".