La ministra de Defensa, Carme Chacón, asegura ahora que el Gobierno español está dispuesto a "cofinanciar la seguridad privada junto con el Ejecutivo vasco" en la flota atunera que faena en aguas del Índico.
Se trata de la primera vez que el Gobierno admite esta posibilidad, aunque Chacón matiza que "son los empresarios quienes deben tomar conciencia de que si deciden acudir a los caladeros más peligrosos y rentables del mundo, deben dotarse de una seguridad máxima para que sus empleados no corran riesgos innecesarios".
La ministra, que encabezó ayer el desfile militar de la Fiesta Nacional, explicó que el Gobierno está "redoblando" las gestiones políticas y diplomáticas para lograr la liberación del atunero Alakrana, que sigue secuestrado por piratas somalíes.
En una entrevista concedida al diario ABC, Chacón recalca que sólo Francia, que tiene bases y militares desplegados en la zona del Índico, ha optado por embarcar marines en algunos buques y faenar de dos en dos. "Los demás países que faenamos en esas aguas recomendamos seguridad privada", apunta la ministra.
Chacón insiste en que embarcar militares a bordo no es legal en España, ni viable por cuestiones operativas para el Ejército, en contra de lo que opinan las dos asociaciones de atuneros españolas, Anabac y Opagac. "No sólo hemos dado facilidades para que los atuneros puedan embarcar agentes con armas de largo alcance, sino que lo recomendamos, y también equipar los barcos con protección suplementaria como mangueras de alta presión, sirenas, focos o alambradas", señala.
La titular de Defensa reiteró ayer que la tripulación del atunero se encuentra bien y que el pasado sábado el patrón del barco, Ricardo Blach, pudo hablar con sus familiares.
"Tenemos todos los frentes legales abiertos y estamos redoblando esfuerzos no sólo desde el punto de vista de la presión militar, sino, en particular, las gestiones políticas, las diplomáticas, de investigación y de inteligencia", añadió la ministra.
Por su parte, la flota atunera que faena bajo pabellón español -el resto ha optado por incorporar mercenarios a bordo de los pesqueros- insiste en que la única solución a la piratería en el Índico es embarcar infantes de marina.