MANUEL MÉNDEZ | A CORUÑA
A propuesta de diferentes pósitos, y especialmente a instancias de la flota de enmalle, la Federación Galega de Confrarías de Pescadores y la Consellería do Mar estudian la posibilidad de aplicar topes de captura diarios para la pesca de centolla. Se trata de una propuesta innovadora que trata de evitar una brusca caída de precios y que se aplicaría ya desde la próxima campaña, que oficialmente arranca el 23 de noviembre, aunque se estudia la posibilidad, también a petición del sector, de adelantar la extracción de este crustáceo a los días 9 ó 2 de noviembre.
Aplicar topes de captura diarios -la cantidad está aún por concretar- supone poner en marcha un sistema de inspección y control de pesca y descarga en lonja, a imagen y semejanza de lo que se hace con la extracción de moluscos como la almeja o el berberecho en la campaña de libre marisqueo.
Benito González, presidente de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores reconoce que la posibilidad de aplicar topes de captura a la centolla "está sobre la mesa" y se está estudiando.
Buenas perspectivas
A su juicio, al igual que opinan otros marineros gallegos, "podemos estar ante un año muy bueno de centolla, con grandes cantidades de crustáceo de buena calidad".
Pero ya se sabe que cuando hay abundancia los precios se desploman, sobre todo en tiempos de crisis como los actuales, y aunque esto puede ser bueno para el consumidor, es nefasto para los marineros, de ahí la necesidad de encontrar un punto de equilibrio entre la oferta y la demanda.
"Es lógico que los precios bajen, especialmente en los primeros días de campaña, pero lo que no podemos consentir es que estén por los suelos, y el mejor modo de evitarlo es marcar precios mínimos en lonja y establecer un sistema de topes por pescador y día", esgrime el presidente de los pósitos gallegos. Además añade que es una propuesta "que nunca se llevó a cabo", pero que parece interesante y de fácil aplicación, sobre todo en los primeros quince o veinte días de la campaña, "que es cuando más producto llega a los centros de primera venta".
Desplome de precios
Lo que quiere decir es que "ante la previsible avalancha de centolla en las lonjas, si aplicamos topes estaremos regulando la extracción y aguantando los precios, al menos hasta llegar a las fiestas navideñas, cuando tradicionalmente se incrementan y ofrecen mayor rentabilidad a la flota". Tanto Benito González como otros patrones mayores de Galicia saben que, de no tomar medidas, volverá a ocurrir lo de años anteriores, cuando el precio de la centolla se desplomó hasta alcanzar niveles irrisorios, de ahí que en ocasiones algunos marineros incluso optasen por retirar el producto de la lonja o tirarlo al mar, ya muerto.
"No puede ser que un capazo de centolla cueste 5 euros -denuncia Benito González-, por eso es conveniente analizar en profundidad esta idea, con la que en principio están de acuerdo muchas cofradías, y ponerla en marcha, estableciendo un máximo de kilos diarios que haga rentable la actividad de la flota". Lógicamente, "hacerlo así conlleva un compromiso para la ejecución de un plan serio y eficaz de vigilancia e inspección como el aplicado para el marisqueo, cuyo sistema de regulación debe ser extensible tanto a la centolla como al pulpo", concluye Benito González. Cabe apuntar que la decisión de adelantar o no la apertura de la veda de la centolla está todavía pendiente de adoptar. Comenzar la extracción a principios de noviembre o incluso a mediados de octubre es una vieja demanda defendida por diferentes cofradías gallegas.
Pero dado que nunca hubo unanimidad en la comunidad autónoma sobre esta petición tampoco se planteó un adelanto excesivamente importante. Este año la federación y la Xunta barajan empezar el 2, el 9 o el 23 de noviembre.