A. L. / M. B. | A CORUÑA
La Federación de Transportes y Comunicaciones del sindicato CGT amenazó ayer con convocar antes de que termine el año una huelga del personal de los helicópteros de salvamento marítimo de España si la empresa Inaer Helicópteros Off Shore SA -concesionario del servicio- no readmite a un piloto al que despidió "con una fórmula totalmente falsa". Los representantes sindicales aseguran que la empresa ha optado por la fórmula más barata, el despido objetivo, utilizando el pretexto de que el modelo que pilota este trabajador -el Dauphin- va a desaparecer de las bases de Salvamento Marítimo españolas en favor del Augusta Westland 139.
La CGT, sin embargo, denuncia que este profesional ha sufrido mobbing por parte de sus superiores más inmediatos durante los últimos tres años y que la compañía nunca le permitió realizar los cursillos de formación que le capacitarían para pilotar las nuevas aeronaves de Sasemar.
"El modelo que pilotaba este trabajador sustituye a los helicópteros que necesitan ser sometidos a labores de mantenimiento prolongadas y en los últimos tiempos este profesional fue trasladado continuamente de una base a otra junto con la aeronave, en vez de permanecer en una fija como ocurre con la mayoría de los pilotos", explicó el secretario general de la Federación de Transportes y Comunicaciones de la CGT, José Aranda.
Además, el sindicato no entiende que la empresa despida "a uno de sus mejores pilotos", con más de 17 años de experiencia y cuatro en el salvamento, y tenga publicados anuncios demandando profesionales.
Por ello, los representantes sindicales reclaman a Sasemar, a la Dirección General de la Marina Mercante y al Ministerio de Fomento que, "como responsables subsidiarios del servicio que presta la compañía adjudicataria", adopten medidas para evitar la huelga de pilotos.
La CGT cuenta con el apoyo del Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (Sepla), que respaldará todas las acciones que se adopten para reclamar mejoras en el trato que la compañía Inaer da a los trabajadores que desempeñan las labores de salvamento en España.
Los sindicatos consideran que, si el Gobierno no adopta medidas, la huelga es la única fórmula eficaz para lograr que los derechos de los pilotos "sean respetados y así parar los pies a unos empresarios sin escrúpulos que gozan inexplicablemente de la confianza de las administraciones públicas para dar servicios declarados esenciales para la comunidad".
La readmisión del piloto y el fin del acoso laboral por parte de la empresa es la única decisión que, según los sindicatos, paralizaría los planes de huelga de los trabajadores.