Los familiares de los tripulantes del atunero vasco Alakrana, retenido desde hace casi un mes en aguas del Índico por piratas somalíes, aseguraron ayer que están más animados porque las negociaciones para liberar a sus parientes van muy bien, según les ha transmitido el Gobierno y la empresa armadora. En declaraciones a Efe, Antonio, hermano de Pablo Costas, uno de los marineros secuestrados en el barco, explicó, no obstante, que los familiares están "muy cansados" ante una espera que les resulta "larguísima", cuando el lunes se cumple un mes del secuestro. "Según lo que nos dicen, parece que van muy bien la cosas, estamos un poco más animados, aunque aquí nada se sabe", afirmó. En este sentido, recordó que el Gobierno llama "todos los días" por teléfono a las familias de los tripulantes del atunero para comunicarles la situación y en la última conversación les dijeron que "todo iba muy bien".
Respecto a un posible rescate, Antonio Costas sostiene que a ellos no les "comentan nada", aunque supone "que sí se pagará".