EFE
La esposa del marinero Antonio Pérez Fernández, uno de los dos secuestrados por los piratas somalís que fueron llevados a tierra la semana pasada, ha manifestado hoy que la presencia de los dos piratas detenidos en España, es un estorbo para las negociaciones que se tienen que desarrollar para liberar a los 36 marineros del "Alakrana".
Mónica Yáñez indicó que para facilitar las negociaciones es preciso que estos dos piratas sean llevados a su país, para que sean juzgados allí.
La esposa del marinero de Boiro se mostró muy clara y afirmó que "estos piratas nos están estorbando, interfieren en la negociación, porque los secuestradores quieren dinero o a ellos, o las dos cosas, por eso creemos que lo mejor es que los lleven. Yo confío en que la Audiencia Nacional haga algo".
Mónica Yáñez no pudo desplazarse esta mañana a Madrid, donde estuvo representada por su cuñado, en la reunión que los familiares de los tripulantes del "Alakrana" mantuvieron con el presidente de la Audiencia Nacional, Angel Juanes, quien les explicó la situación en la que se encuentran los dos piratas somalís detenidos en España, que son una de las claves de la negociación.
Desde España se solicitó la detención de estos dos piratas y una vez realizada, el juez Baltasar Garzón, que ese día estaba de guardia ocupando la plaza del titular del juzgado central, número uno, ordenó su traslado a nuestro país.
Esto complicó las conversaciones entre la comisión negociadora, para liberar los marineros, y los piratas, en las que los asaltantes pidiendo la inmediata liberación de los detenidos en la capital de España.
Al no producirse, sacaron del barco a tres tripulantes, uno de ellos Antonio Pérez Fernández, de 34 años, casado y vecino de Boiro, a los que amenazaron con matarlos y después hacer lo mismo con el resto de los secuestrados.
Los piratas somalís finalmente accedieron a llevar de nuevo a los tres marineros a bordo del atunero.
El secretario general de Pesca Marítima, Juan Carlos Martín Fragueiro le comunicó que su marido había sido sacado del barco "y ahora me llama todos los días la ministra, Elena Espinosa, y aunque no entra en detalles, me informa y me tranquiliza", dijo Mónica Yáñez.