ANTONIO PINACHO | A CORUÑA
Un arrastrero propiedad de un armador de la localidad coruñesa de Ribeira, aunque de bandera panameña, se hundió el domingo por la mañana frente a las costas de Senegal a causa de una vía de agua que afectó a la sala de máquinas. Los nueve tripulantes de la embarcación, tres gallegos y seis senegaleses, fueron rescatados ilesos por un mercante que los trasladó unas horas más tarde hasta el puerto de Dakar, la capital del país, según confirmaron fuentes de Salvamento Marítimo.
Los hechos se produjeron sobre las nueve de la mañana del domingo (hora local) cuando el pesquero Challenger faenaba a unas treinta millas de distancia de Dakar. Por causas que se desconocen se produjo una vía de agua que inundó la zona de las máquinas, lo que obligó a los tripulantes a abandonar el barco, que se hundió poco después.
La radiobaliza del buque envió una señal de alarma con su posición y los marineros fueron rescatados poco después de la balsa de salvamento por un mercante que navegaba por la zona, el Cecilie Maerks, que los trasladó hasta el puerto de la capital senegalesa. Los nueve tripulantes desembarcaron en tierra a primera hora de la tarde, sobre las 16.00 horas, en perfecto estado de salud, según confirmó Salvamento Marítimo.
La escasa información que trascendió sobre el accidente impidió conocer la localidad de procedencia de los marineros del buque, tan sólo que tres son gallegos y los seis restantes de nacionalidad senegalesa. Precisamente, el alcalde y el patrón mayor de Ribeira están tratando de saber si alguno de los tripulantes pertenecen a esta localidad.
En este punto de la costa africana faenan numerosos barcos españoles, sobre todo en las capturas de merluza y langostino. El pasado mes de julio en esta misma zona colisionó un arrastrero congelador con base en Marín, el Río Huelva 1, con otro congelador onubense, el Peix Mar 30, que sufrió una vía de agua en el costado de estribor que acabó provocando su hundimiento. Los 16 tripulantes de este último buque fueron rescatados por tres barcos, sin que hubiese heridos.
El hundimiento del Challenger no es el único incidente de pesqueros gallegos en aguas africanas de los últimos días, puesto que la semana pasada otro barco, el palangrero Acechador, con 18 marineros a bordo, también sufrió una importante avería frente a las costas de Suráfrica que obligó a abandonar el buque a la tripulación, formada por gallegos de la zona de Barbanza y ciudadanos peruanos. Sin embargo, en este caso el barco no llegó a hundirse. Este incidente se produjo a unas 40 millas del puerto de Durwan, desde donde partió el palangrero para iniciar una campaña de pez espada.
Salvamento Marítimo de Suráfrica se hizo cargo del operativo de rescate de la embarcación, en el que participaron al menos un mercante y otro pesquero que se encontraban por la zona donde el Acechador sufrió la avería, así como un buque de la Armada surafricana que habría contado con el apoyo de un helicóptero.