MANUEL MÉNDEZ | A CORUÑA
Los mejilloneros gallegos mueven ficha. No sólo avanzan en la creación de una gran asociación de ámbito europeo que defienda sus intereses en Bruselas, sino que preparan su desembarco en Madrid para exponer ante altos cargos del Gobierno central el firme rechazo de Galicia a los análisis de biotoxinas marinas que trata de imponer la UE.
Una delegación de bateeiros y representantes de la Consellería do Mar tiene previsto entrevistarse el lunes con las máximas responsables de los ministerios de Sanidad y Medio Marino, Trinidad Jiménez y Elena Espinosa, respectivamente.
En ese encuentro Galicia va a defender que con las nuevas analíticas "no se garantiza una mayor salubridad del producto, pero sí se garantiza que el sector bateeiro e incluso el marisquero estarán en la ruina, ya que se multiplicarán los cierres por marea roja y la actividad dejará de ser rentable", insisten bateeiros como Javier Blanco, presidente de la Asociación Virxe do Rosario.
Informes de la Xunta
Sus argumentos están avalados por los informes de las consellerías de Mar y Sanidade, que dicen que el método actual de control de las biotoxinas -el sistema biológico de bioensayo con ratón-, funciona "perfectamente" y desde hace medio siglo garantizando tanto la calidad de las aguas como de los productos que llegan al consumidor.
El mismo informe demuestra que no puede aplicarse el método químico que ahora defiende la CE porque ni siquiera está científicamente validado y "no garantiza más calidad en el producto final".
Junto con estas iniciativas desplegadas por el propio sector productor, y las que lleva a cabo la Consellería do Mar desde que en julio alertó de la amenaza europea, hay que citar la planteada por el grupo parlamentario del PP, que demanda que los representantes de España en la UE "adopten como propios los postulados expuestos por la Xunta para liderar la defensa de Galicia".
El diputado José Manuel Balseiro registró una iniciativa que dirige a la Xunta para que ésta dicte las instrucciones oportunas a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y, a su vez, informe negativamente sobre el planteamiento de la CE.
Lo que pretende con su propuesta el PPdeG es que España defienda los intereses de Galicia y haga lo necesario para frenar ese nuevo método analítico que "podría provocar un cierre importante de las instalaciones bateeiras", esgrime Balseiro.
También explica que el propio presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, "está realizando múltiples gestiones para corregir esta situación, pues considera imprescindible que los representantes de España en la UE adopten como propios los postulados de la Xunta y lideren la defensa de Galicia, donde disponemos de excelentes métodos analíticos y sistemas de depuración que garantizan que el producto que llega al consumidor lo hace en perfectas condiciones y sin ningún riesgo para la salud".
La propuesta del PP demanda además que el informe sobre la idoneidad y necesaria continuidad de los métodos analíticos actuales sea trasladado a los Estados miembros del Comité Permanente de la Cadena Alimentaria y de Sanidad Animal.