J. CARNEIRO | A CORUÑA
La flota atunera que faena en el Índico bajo pabellón español ha iniciado el regreso a sus zonas de pesca habituales tras embarcar los 54 agentes de seguridad formados por el Ministerio de Defensa para proteger a los marineros de posibles ataques piratas. De los trece pesqueros españoles, sólo cuatro continuaban ayer amarrados en el puerto de Seychelles a la espera de relevos en las tripulaciones y provisiones para la próxima marea. Los demás zarparon el pasado sábado rumbo al caladero, aunque algunos fondearon en la bahía de Seychelles en un primer momento. Cada buque lleva cuatro soldados privados a bordo, que pueden utilizar armamento con munición igual o superior a 12 milímetros.
La integración en las tripulaciones de los agentes de seguridad se desarrolló con normalidad, según confirmó ayer el contramaestre del atunero Elai Alai, Ángel Fernández. Este gallego de 53 años, que ya sufrió el secuestro del Playa de Bakio a finales de abril del año pasado, recalca que en contra de determinadas informaciones que cuestionan la adecuada instrucción de estos soldados de fortuna, se trata de "auténticos profesionales". "Ahora iremos más tranquilos a trabajar. Había algunas dudas por lo que dijo la prensa, de que había vigilantes del Carrefour o camioneros, pero son patrañas. Son muy profesionales", apostilla.
Fuentes del Ministerio de Defensa explican que aunque hay algunos ex vigilantes entre los 54 candidatos seleccionados y formados para esta misión en el Índico, la mayoría son ex militares. Los nuevos equipos de seguridad llegaron a Seychelles el sábado, se repartieron entre los 13 atuneros con bandera española -cuatro por barco- y la mayoría está en alta mar. Así, están rumbo a sus zonas de pesca los buques Txori Toki, Txori Argi, Txori Gorri, uno de los Albacora, el Teraska, Felipe Ruano, Playa de Anzoras, Izurdia y Ortube Berria.
Los otros cuatro, Elai Alai, Albacora 4, Playa de Aritzatxu y Campolibre Alai lo harán en los próximos días. Según Ángel Fernández, contramaestre del Elai Alai, la presencia de estos soldados de fortuna no afectará en nada al desarrollo de la campaña. "Nosotros haremos nuestro trabajo y ellos el suyo, que será protegernos de los piratas en caso de que aparezcan", afirma.
Fernández aclara que los barcos podrán volver a faenar en las zonas de pesca habituales desde el año 1990, después de que la flota atunera abandonase el caladero somalí. "Ahora que tenemos seguridad volvemos a pescar donde siempre, en aguas internacionales", indica. El contramaestre del Elai Alai matiza que pese a la confianza depositada de antemano en los agentes de seguridad privada, será a lo largo de la marea cuando se demuestre su eficacia. "Pero creemos que en un 90% lo serán", apunta.
Fernández, que permaneció seis días secuestrado a bordo del Playa de Bakio en 2008, critica que lo ocurrido con el Alakrana es penoso. "Yo estuve seis días secuestrado y lo pasé mal, imagínese llevar 45. Ojalá los liberasen hoy mismo", ruega. Sobre el traslado de los dos piratas detenidos a España, reconoce que no sabe "si fue un error o un acierto". "No soy quien para juzgar al Gobierno", admite.