AGENCIAS | MADRID / BILBAO
El Ministerio de Defensa recalcó ayer por segunda vez a través de un comunicado que la Armada abrió fuego durante la persecución de los piratas desde uno de los helicópteros que participaron en la protección del barco tras su liberación. Defensa salió así al paso de las declaraciones del capitán del atunero, Iker Galbarriatu, en las que aseguró que durante la liberación del barco "no hubo disparos por parte del Ejército español". También lo negó el patrón del atunero, Ricardo Blach: "No ha habido disparos, no es la primera vez que se me pregunta, y lo he negado".
El Ministerio que dirige Carme Chacón explicó que fueron dos los helicópteros que participaron en la protección del Alakrana tras su liberación y que uno de ellos persiguió a los esquifes de los piratas en su movimiento hacia la playa. En esa persecución abrió fuego de intimidación sobre ellos, según informó el jefe del Estado Mayor de la Defensa, el general José Julio Rodríguez.
Rodríguez confirmó que el operativo de captura de los piratas que tenían secuestrado el atunero se puso en marcha después de que el patrón del barco avisara a la fragata Méndez Núñez de que el último de los piratas había desembarcado. Rodríguez apuntó que dos minutos después de la llamada estaba ya en marcha el dispositivo, pero argumentó que no se pudo detener a ningún pirata debido a que la distancia hasta la costa -1,7 millas- era muy corta, lo que les daba "muy poco tiempo". Defensa afirmó que los piratas se escaparon por "dos minutos".
Junto a la ministra de Defensa, Carme Chacón, el JEMAD detalló que tras dicha llamada dos helicópteros se acercaron al pesquero, uno para protegerlo de un hipotético intento de nuevo secuestro y otro para tratar de capturar a los piratas que abandonaron el Alakrana en último lugar en su huida en un esquife.
Este otro helicóptero, según el JEMAD, "abrió fuego por la proa de ese esquife y luego hacia la zona del motor" para tratar de detenerlo. Sin embargo, los piratas consiguieron llegar a la playa y confundirse con el resto de la gente, de manera que el helicóptero regresó hacia el pesquero. "No hubo heridos ni muertos" entre los piratas, apostilló.
El otro helicóptero permaneció sobre el Alakrana dándole protección para evitar su nueva captura por parte de los secuestradores. "Probablemente -explica Defensa- el capitán del atunero se refiere en sus declaraciones a este segundo helicóptero, alejado de la acción que la otra aeronave estaba llevando a cabo en las proximidades de la playa".
El capitán del pesquero vasco Alakrana, Iker Galbarriatu, garantizó que durante la liberación del atunero "no hubo disparos por parte del Ejército Español". Galbarriatu contradijo las informaciones que apuntaban a que el martes durante la liberación del pesquero llegó a haber disparos, y aseguró que nunca fueron llevados a tierra por los piratas los tres marineros, ya que se trató de una "maniobra de despiste".
Tras señalar que intuyeron que los tres marineros no fueron sacados del barco, Galbarriatu apuntó que no tuvieron en ningún momento la "absoluta certeza de que fuera así". Relató que aunque sacaron a los tres pescadores del atunero delante de ellos, la tripulación fue llevada a la zona de máquinas donde no podían ver lo que ocurría, por lo que cree que les dieron una vuelta alrededor del barco, les volvieron a subir a bordo y los metieron en un camarote al que nadie tenía acceso.
Ricardo Blach, el patrón, lo confirmó poco después: "No ha habido disparos, no es la primera vez que se me pregunta, y lo he negado".
Mientras, Idoia Mendia, portavoz del Gobierno vasco, aseguró que ha sido el armador del atunero Alakrana, secuestrado durante 47 días por piratas somalíes, quien "finalmente ha negociado y ha pagado". Además, advierte de que no es "prudente" hacer "un debate" sobre estas cuestiones.
Mendia también reclama que "algo hay que hacer" en el ámbito internacional ante "las bandas o mafias" que están "detrás de esta oleada de secuestros" e insiste en que, hasta donde conoce, el pago no se ha realizado con dinero público.