Los cambios que provocaron naufragios

Las investigaciones de Fomento de accidentes como el del 'O Bahía' o el 'Siempre Casina' determinan que la modificación de la estructura del buque o la mala distribución de los pesos causaron el siniestro

 
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La pérdida de estabilidad es la causa principal de los naufragios de los pesqueros. Las condiciones meteorológicas y el estado del mar pueden provocar esa falta de flotabilidad pero en muchos casos son las modificaciones en la estructura de los buques o la mala distribución de los pesos a bordo las que acaban por hacer zozobrar las embarcaciones. Es el caso de buques gallegos como el 'O Bahía' o el 'Siempre Casina', según recogen los informes de la investigación de estos accidentes publicados por el Ministerio de Fomento. La acción humana tuvo parte de culpa en dos siniestros en los que fallecieron un total de 18 marineros

MANUEL BARRAL | A CORUÑA Las modificaciones estructurales de los pesqueros o la incorrecta distribución de pesos a bordo son algunos de los factores que, según los expertos, han provocado múltiples naufragios en las costas gallegas en los últimos años. Hasta ahora esta afirmación se basaba en el análisis que hacían ingenieros navales y otros profesionales sin una investigación a fondo de los sucesos pero desde ayer se puede comprobar que están en lo cierto. El Ministerio de Fomento publicó ayer los informes oficiales sobre accidentes marítimos elaborados por la Comisión Permanente de Investigación de Siniestros Marítimos desde el año 2000 hasta 2008 -año de su disolución- en los que se comprueba que en naufragios como el del pesquero O Bahía en junio de 2004 o el Siempre Casina en febrero de 2005 la mala distribución de pesos o cambios en la estructura de las embarcaciones provocaron una mayor inestabilidad y el hundimiento de las mismas.

El organismo dependiente del Ministerio de Fomento realizó entre 2000 y 2008 casi 40 investigaciones de siniestros marítimos, desde accidentes de motos náuticas hasta choques de embarcaciones pasando por naufragios de buques de pesca o mercantes como el petrolero Prestige, pero los resultados no eran públicos a pesar de las numerosas solicitudes realizadas en este sentido desde distintos ámbitos marítimos. La publicación ahora de los informes responde a la intención de la nueva Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos de dar una mayor transparencia a su actividad y que los resultados tengan valor pedagógico para todos los profesionales vinculados al mar.

En esos ocho años los expertos de la comisión estudiaron los hechos que rodearon los naufragios de cuatro pesqueros con base en Galicia: el O Bahía, el Siempre Casina, el Sombriza y el Cordero, todos ellos con algún fallecido entre sus tripulantes:

. 'O Bahía'. El cerquero con puerto base en Vigo naufragó el 2 de junio de 2004 frente a las islas Sisargas con el resultado de seis marineros muertos y cuatro desaparecidos. Según el informe de la comisión designada por Fomento, el pesquero se hundió por un vuelco tras perder la estabilidad. Entre los factores que provocaron el suceso, se señala el siguiente: "La existencia y disposición a bordo de pesos que, no habiendo sido considerados en el libro de estabilidad, se ha constatado que perjudicaron gravemente a la estabilidad del buque". El informe indica también que la velocidad "inadecuada" del barco ante unas condiciones de mar y viento adversas y la entrada de agua en sucesivas ocasiones "al no estar cerradas determinadas puertas y portillos en la superestructura y en el casco" favorecieron el siniestro de la embarcación.

. 'Siempre Casina'. El naufragio de este pesquero se produjo el 22 de febrero de 2005 en la costa de Ribadeo y se saldó con seis marineros muertos, dos desaparecidos y uno rescatado. Al igual que en el caso del O Bahía, la Comisión Permanente de Investigación de Siniestros Marítimos apunta como principal causa del suceso la falta de estabilidad producida "por los efectos de la inundación de los parques de pesca y de los espacios situados bajo la cubierta principal del buque" pero aclara que "el embarque de agua se vio favorecido por el aumento de calado debido al incremento del peso en rosca causado por las modificaciones realizadas en la disposición general del buque". Estos cambios provocaron un aumento del peso de 9,3 toneladas -un 12,7% sobre el original- y que su centro de gravedad se elevase 16,2 centímetros. El informe descarta otras posibilidades del naufragio como una vía de agua, el abordaje o golpe con objetos a flote o sumergidos o la posible acción de cetáceos de grandes dimensiones y peso pues la inspección del casco del buque reveló que "estaba intacto, sin que se apreciaran grietas, abolladuras o signos de impacto".

. 'Sombriza'. Esta pequeña embarcación matriculada en Viveiro se hundió el 7 de enero de 2008 frente a la costa de O Vicedo cuando sus dos tripulantes se disponían a calar las nasas entre Punta Chirlateira y Punta Camedo. Como consecuencia del hundimiento fallecieron los dos marineros de la embarcación. La investigación del incidente determina que el buque naufragó como consecuencia de una vía de agua aunque no ha podido establecer qué elemento ocasionó el impacto que perforó el forro del barco. Las condiciones en el momento del siniestro no eran adversas pero, a pesar de que la embarcación cumplía con las condiciones de seguridad marítima exigidas, no se hizo uso del equipo de VHF ni del material de salvamento que llevaba a bordo.

. 'Cordero'. El arrastrero ribeirense zozobró el 15 de enero de 2008 frente a Cabo Prior y en el siniestro murió un tripulante, cuatro fueron dados por desaparecidos y tres pudieron ser rescatados. Según el informe de la comisión del Ministerio de Fomento que investigó el incidente, la inundación progresiva de los espacios interiores del pesquero, al registrarse una entrada de agua en el parque de pesca proveniente del sistema de baldeo, provocó su hundimiento. El informe aclara que las bombas destinadas a achicar el agua no pudieron cumplir su objetivo "bien por fallos en su funcionamiento o por falta de capacidad". El resultado de la investigación también concluye que, como explicó LA OPINIÓN tras el naufragio, el GPS de la radiobaliza no funcionó correctamente y que los pesqueros no mantuvieron la escucha obligatoria del canal 16 de VHF. Además, en la actuación de los marineros ante la emergencia, no pudieron zafar una de las balsas salvavidas "a pesar de intentarlo" y un chaleco salvavidas no se infló correctamente.

La publicación de los informes de accidentes marítimos es uno de los cambios propuestos por la nueva Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos que, desde el año pasado, ya no depende de Marina Mercante aunque sigue vinculada al Ministerio de Fomento.

Los responsables de las investigaciones esperan sacar en los próximos meses las conclusiones de accidentes como el del Hermanos Landrove, el pasado 8 de septiembre, que volcó repentinamente a 16 millas de Cabo Prior arrojando al mar a sus siete tripulantes, con el resultado de seis rescatados y un fallecido. La comisión también investiga los sucesos de los siguientes pesqueros gallegos: el José Almuíña, el Rosamar, el Monte Galiñeiro, el Canconio, el Villa de Aguete, el Furacán y el Nosa Cantiga.

Las investigaciones de accidentes marítimos que ayer publicó el Ministerio de Fomento pertenecen a 39 siniestros producidos entre 2000 y 2008 en las costas españolas o en aguas internacionales pero en los que se vieron involucradas embarcaciones de pabellón español.

Los informes recogen los resultados de pequeños incidentes de motos acuáticas en aguas españolas, las causas de otros con importantes repercusiones medioambientales como el Prestige y otros muchos naufragios de pesqueros españoles en los que se registraron muertes de algunos de sus tripulantes.

Entre los accidentes de buques de pesca españoles más conocidos y con más muertes están el del Nuevo Pilín, que se produjo en noviembre de 2004, y el del Nuevo Pepita Aurora, el cinco de septiembre de 2007.

El Nuevo Pilín se hundió con cinco tripulantes a bordo en aguas del Cantábrico y como consecuencia del accidente tres marineros murieron y los otros dos fueron dados por desaparecidos. La causa del naufragio fue la pérdida de estabilidad del buque después de que entrase gran cantidad de agua en la embarcación y que esta no cumpliese con los criterios de estabilidad establecidos para este tipo de buques.

El Nuevo Pepita Aurora volcó cuando regresaba a Barbate tras faenar en los caladeros marroquíes y arrojó al mar a sus 16 tripulantes. El barco quedó quilla al sol durante un día hasta que se hundió mientras que cinco tripulantes fallecieron y otros tres desaparecieron. El buque tenía una mala distribución de los pesos a bordo y el fuerte oleaje provocó su escora y posterior vuelco.

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