MANUEL MÉNDEZ | A CORUÑA
Centolla en abundancia, producto de gran calidad, un mar revuelto que viene como anillo al dedo a la flota y precios elevados. De este modo comienza la campaña de extracción de uno de los crustáceos más importantes de Galicia, el centollo.
Aunque algunos marineros, sobre todo en determinados puertos, hablan de escasez, lo cierto es que la inaugural fue una jornada excepcional con precios medios de entre 8 y 15 euros por kilo. Los datos oficiales que dentro de unos días ofrezcan las diferentes lonjas van a confirmar que ayer se superaron con creces las seis toneladas totales vendidas en el primer día del año pasado.
Y es que en Cambados, por ejemplo, hablan de más de tres toneladas y un precio máximo de 14,95 euros, mientras que O Grove duplicó las capturas de 2008 para vender ayer 3,5 toneladas, con un precio máximo de 14,45 euros, "y de ahí que los marineros estén tan contentos", esgrimen en la cofradía. En Bueu, el tope fueron 10,80 euros, y la cantidad subastada, alrededor de 500 kilos. A la espera de datos definitivos y el reajuste de cifras habitual en las lonjas, se trata de un arranque de campaña 2009-2010 igual e incluso mejor que el de 2008-2009.
Otra de las lecturas que deben hacerse en un momento como éste es que hay una inmensa cantidad de centolla en las rías, pero no siempre llega al consumidor por los cauces legales porque durante meses se extraen ingentes cantidades de manera furtiva. Y esto, lógicamente, también hace que en ocasiones el precio en lonja no resulte tan elevado como los marineros desearían.
A modo de ejemplo basta decir que, durante la veda, Gardacostas decomisó 1,5 toneladas de este crustáceo en toda Galicia, y si a eso se suma la gran cantidad de producto no intervenido y los cientos de kilos que se venden a diario sin pasar por lonja, es fácil deducir que el mercado puede estar saturado incluso antes de la apertura de campaña, iniciada oficialmente ayer y que se prolongará hasta el 31 de diciembre. A partir de esa jornada pasa a regirse por el Plan Xeral de Explotación Marisqueira 2010, que va a prorrogar la actividad hasta el 30 de junio.
El centollo es una especie muy importante en lonjas como A Coruña, Fisterra, Ferrol, O Grove, Cambados, Ribeira, Vigo, Bueu y Baiona, donde se venden piezas llegadas de otros puertos.
Prueba de ello son los datos referidos a las ventas entre el 23 de noviembre y el 31 de diciembre de 2008. En una veintena de jornadas reales de actividad, la lonja coruñesa vendió 51 toneladas, mientras que las vendedurías del puerto de Vigo comercializaron cerca de 14, al igual que en Muros.
En ese mismo período, de la localidad pontevedresa de Baiona salieron tres toneladas de centolla, Bueu vendieron cuatro, en Ferrol llegaron a las nueve toneladas, en Cambados subastaron casi ocho, en O Grove rondaron las 22 toneladas y en Ribeira subastaron 26 toneladas de centolla.
Si se analiza exclusivamente lo sucedido en la jornada inaugural, hay que indicar que el primer día de faena en noviembre de 2008 se saldó con una tonelada vendida en Cambados, 1,8 toneladas en O Grove, una cantidad semejante en Ribeira y 350 kilos en Bueu.
Previsión de la campaña
Durante todo el periodo que dura la campaña de pesca de la centolla, la flota de enmalle aspira a llevar a lonja alrededor de 300 toneladas de este preciado crustáceo. El mayor volumen de descargas se vive, precisamente, en esta recta final del ejercicio, para aprovechar el tirón de las compras navideñas pero, sobre todo, porque es en otoño e invierno cuando la centolla "está en carne", es decir, cuando tiene mayor calidad.
Entre noviembre de 2008 y el 30 de junio de 2009 se subastaron en las rulas gallegas casi 294 toneladas de centollo que ofrecieron un resultado de 3,2 millones de euros. En esa edición las lonjas subastaron más de 176 toneladas en la recta final del año 2008, y poco más de 117 toneladas en los seis primeros meses de 2009.
Ligeramente más floja había resultado la campaña anterior, con 95 toneladas en los dos últimos meses de 2007 y 114 toneladas en los seis primeros de 2008, con unos ingresos totales de primera venta de 2,8 millones de euros.Una de las mejores campañas se vivió entre noviembre de 2006 y junio de 2007, en aquella ocasión con 230 toneladas subastadas en el periodo otoño-invierno y con 149 toneladas más desde enero hasta junio, todo ello por valor de 3 millones de euros. Pero la mejor campaña se vivió, sin duda, entre noviembre de 2005 y junio de 2006, con un total de 377 toneladas de centolla que supusieron en lonja 3,3 millones de euros.